Pese a su evidente evolución futbolística, Carlos Romero Serrano (Torrent, 29/10/2001) continúa siendo aquel chico que aterrizó por primera vez en el RCD Espanyol hace poco más de un año. Cercano y humilde fuera del césped, sobre él se muestra ambicioso y decidido a seguir creciendo de la mano del club perico con el objetivo de convertirse, a no mucho tardar, “en uno de los mejores laterales de LaLiga”.
Ya de vuelta después de cuatro días libres.
Teníamos ganas, después de cómo hemos empezado, de los siete puntos, también estar con la familia y descansar un poco. Y volver ahora a afrontar esos cuatro partidos que nos vienen muy seguidos. Con ganas de seguir sumando victorias.
¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre?
Soy mucho de estar con la familia, con mis amigos. Siempre que puedo me escapo y me bajo para Valencia a estar con los míos. Soy muy cercano.
En ese sentido, ¿ha notado mucha diferencia entre Vila-real y Barcelona?
Allí en Valencia también estaba Torrent y vivía allí. Entonces estaba muy cerca de los míos. Al venirme aquí es verdad que no pasas todos los días con ellos pero por suerte también los tengo muy cerquita. Siempre que pueden, en los partidos, intentan subir mucha gente.
¿En qué se diferencia el Carlos que llegó del actual?
Llegué siendo un novato sin experiencia en un vestuario de Primera. Sí que había estado en el Villarreal B, en Segunda, y había compartido mucho tiempo con el primer equipo. Pero al final no había estado en plantilla. La suerte que tuve fue encontrarme el vestuario que tuvimos el año pasado, este año también es muy bueno. Se portaron conmigo genial, llegué el primer día e hicieron que me adaptara muy rápido. Fue muy fácil.
¿En qué ha cambiado su visión del Espanyol? ¿Cómo lo percibía desde fuera y como lo percibe, ahora, desde dentro?
Desde pequeño lo sentía como un club muy histórico. Lo sentía como un club grande, que obviamente como muchos otros ha pasado dificultades, pero lo miraba y me sentía atraído por él. Desde dentro, es muy grande pero muy familiar, muy cercano. Conoces a toda la gente y el trato es súper cercano. Creo que fue un acierto y estoy muy feliz de haber dado el paso.
Hace aproximadamente un año nos dijo que el Espanyol era “un grande dormido”. ¿Considera que está despertando?
Yo pienso que sí, el club está dando pasos hacia delante. Se está viendo también en la planificación de este año. Se ha hecho un esfuerzo muy grande, se han traído futbolistas muy buenos, una plantilla competitiva. Y eso es algo que, a los jugadores que iban a venir o que tenían posibilidades de venir, les haya hecho decantarse por estar en el Espanyol.
Por aquel entonces, firmaba la permanencia. ¿La firma ahora?
Sí, hay que ser realista y obviamente la firmaría cualquier equipo. Hay que partir de eso y luego no ponernos límites nosotros mismos, ver hasta dónde podemos llegar. Yo soy muy ambicioso y creo en la plantilla que tenemos, en el entrenador también, y queremos quedar lo más arriba posible. Vamos a intentar dejar al Espanyol lo más arriba que podamos.
Este verano se han realizado 14 incorporaciones, ¿cuál ha sido la que más le ha sorprendido? Por el motivo que sea.
Sería difícil quedarme con uno, porque han llegado jugadores que ya he jugado con ellos. Pero creo que Dolan en espacios reducidos es un chico que tiene mucho talento. Me quedaría con él. Roberto o Urko ya estaban el año pasado. Por talento, más vistoso, me quedaría con Dolan.
"Dolan en espacios reducidos es un chico que tiene mucho talento"
La más especial para usted entiendo que fue la de Ramon Terrats.
Le apretaba. Tenía muchas ganas de que viniera aquí. Aún no estaba cerrado del todo lo mío pero él ya sabía algo y se lo olía. Él también estaba en negociaciones y le apreté mucho. Le dije: ‘Vamos los dos allí, vamos a disfrutar’. Él tenía muchísimas ganas de que se cerrara, era su sueño vestir este escudo. Por suerte lo tengo en el vestuario al lado y es muy especial.
En el apartado de salidas, se produjeron más de 10, también. ¿Cuál es la que más han notado a nivel de vestuario?
Yo me quedaría con Sergi Gómez y Pacheco. Fueron muy importantes el año pasado. Siempre iba con Pacheco en el bus, en el vestuario le tenía cerca. A Sergi también lo tenía al lado y aprendí mucho de ellos. Conmigo fueron dos ejemplos y los voy a apreciar mucho siempre, les voy a dar las gracias cada vez que los vea. Para un chico que llega joven y que no conocían, tratarme como me trataron es muy especial. Y, sobre todo, lo mucho que me hicieron aprender y los consejos que siempre me daban.
Cuéntenos cómo vivió su regreso. Esas semanas de junio.
Un poco jaleo. Tuve ciertos equipos que estaban interesados, tenía opciones de haber ido a otros sitios, pero yo se lo dije a mis agentes. Si no me quedaba en el Villarreal, que también sabía la idea que ellos tenían, quería volver. Les dije que el proyecto que iba a hacer el Espanyol era lo primero. Vi que querían hacer bien las cosas, que con los jugadores que tenían en mente se podía hacer algo bonito este año. He sido muy feliz aquí, estoy agradecido. Me he sentido especial con la afición, con toda la gente. Es muy bonito estar aquí, estoy disfrutando y quiero dejar al Espanyol lo más arriba posible. Y gracias al Villarreal, también, se han portado conmigo genial y son los que han hecho posible que esté aquí.
Antes, renovó hasta 2029 con el Villarreal. Toda una muestra de confianza del club 'groguet'.
Lo dije nada más renové. La familia Roig y todo el Villarreal siempre se han portado genial, siempre les voy a estar muy agradecido. Me han dado la oportunidad de estar hoy aquí, de vivir mi sueño y sé que ellos conmigo tienen muchísima confianza. Esperan cosas muy bonitas y grandes de mí. La apuesta que hacen por mí es muy fuerte.
¿Qué le parece la plantilla que han hecho?
Tienen un equipazo. Desde hace mucho tiempo, el Villarreal está haciendo las cosas muy bien, es un club gigante, que la familia Roig lo ha convertido en lo que es hoy en día. Un equipo de Champions. Tienen un plantillón, no se puede pedir más. Se van jugadores como Yeremy (Pino) o Baena, jugadorazos, pero llegan otros que también suben el nivel muchísimo. Ojalá que sea un año muy bueno para ellos.
Durante su segunda presentación como perico comentó que su objetivo era seguir creciendo. ¿Hasta dónde? ¿Con qué sueña a medio plazo?
Ser un jugador que haga más cifras. El año pasado fueron dos goles y una asistencia. Este año quiero subirlas. Y no parar de crecer. Convertirme en uno de los mejores laterales de LaLiga es mi objetivo. Que piensen que Carlos Romero es un lateral con mucho potencial, eso es lo que quiero que la gente piense.
En defensa ha dado un paso adelante muy importante. Manolo González elogió este crecimiento, no sin antes recordar una conversación que tuvo con usted. ¿La recuerda?
Siempre me dio la confianza. Desde que llegué me puso de titular, me ponía siempre. Pero sabía que atrás estaba sufriendo. Yo también era consciente de ello. Tuve una conversación con él, me decía que no podía ser que le costara goles al equipo. Y yo era consciente. De hecho, estuve 4-5 partidos que no jugué prácticamente. Desde ahí mi cabeza hizo un clic, ellos también me ayudaron muchísimo. Estuvieron detrás de mí, tuve mucho vídeo y yo tenía muchísimas ganas de mejorar. Me ha venido genial porque ahora salgo al campo y estoy seguro de mí mismo, sé que defensivamente soy muy fuerte, aparte de todo lo ofensivo, y por ahí cada vez que estoy dentro del campo estoy muy tranquilo y muy seguro de mí.
Si algo ha demostrado Manolo es esa meritocracia.
Es un entrenador que no se casa con nadie. Es muy exigente, te lleva al límite. Y eso es lo bueno. Hacer que cada jugador saque su mejor versión es lo más difícil de un entrenador y él lo está consiguiendo. Está exprimiendo cada futbolista al límite y, mientras dé resultados, eso es bueno para nosotros.
"Manolo González es un entrenador que no se casa con nadie"
En ese medio plazo, ¿visualiza la selección española?
Ojalá. Me encantaría, como a todo jugador. La selección es lo máximo y ojalá algún día se dé. Yo siempre voy a trabajar para eso, aunque tampoco depende tanto de mí.
De momento, el presente pasa por intentar ganar al Mallorca el lunes. ¿Qué partido espera?
Estamos con ganas. Venimos de 7/9 y este parón nos jode un poco el ritmo. Pero tenemos ganas de volver a sumar de tres, sumar en casa. Tenemos una oportunidad muy buena y creo que vamos a conseguir los tres puntos.
Ellos vienen de sumar solo un punto y tienen un incendio importante, con su capitán suspendido de empleo y sueldo. ¿Puede ser un arma de doble filo?
Nosotros no nos centramos mucho en eso. Al final son temas de vestuario o problemas que no nos tienen que confundir a nosotros, si nos relajamos pensando que van a venir aquí con mentalidad de ‘bueno, me da igual’ o ‘estoy peleado con el míster’ creo que sería un error. Tenemos que salir a morder, sabemos que vienen en dificultad y tenemos que ser ahora perros, tenemos que ir a por ellos a morir. A buscarles las cosquillas.
En frente estará Kumbulla, ¿se quedaron con las ganas de que también volviera?
Sí, por qué aparte de lo buen jugador que es en el vestuario sumaba muchísimo. También fuera del campo estábamos mucho con él. Prácticamente nada más llegó y, de los extranjeros, fue de los que más rápido se acopló. Fue una pena que no viniera. Sabemos que él tenía ganas de venir también, pero no todo depende de uno. También dependía de otro club, y no todo del Espanyol. Se intentó pero eran cosas que eran muy difíciles.
Parece que Riedel viene a llenar el vacío que dejó en defensa, ¿cómo le está viendo?
Es un chico que va a ser muy bueno. Con balón se le ven cosas muy buenas. En cuanto se adapte… Porque cada fútbol es muy distinto, el alemán y aquí. Y se tiene que adaptar al sistema y cómo jugamos. Pero tiene condiciones muy buenas, va a ser un chico que va a dar cosas muy buenas al club. Se le ven cosas de central muy bueno.
Otro nombre propio está siendo el de Omar El Hilali, con el que forma una de las mejores parejas de laterales de LaLiga. ¿Qué techo le ve?
El que él quiera. Es un competidor nato. Por suerte tengo muy buena relación con él, siempre nos estamos vacilando. No le pongo límites. Sus ganas de competir y cómo sale al campo cada partido, cada minuto… Va a ser un futbolista muy importante. Es joven y tiene cosas que mejorar, pero él lo sabe y lo está trabajando. Va a ser muy bueno y hay que cuidarlo.
Para acabar, una frase que se ha popularizado con el fichaje de Antony por el Betis. “Nunca te enamores de un jugador cedido, a menos que el cedido se enamore de ti”. ¿Cómo de enamorado está del Espanyol?
Mucho. Estoy aquí, si no me hubiera ido a otro lado, porque por suerte tuve la oportunidad. Es recíproco, quiero mucho a este club y lo voy a querer siempre. Por suerte tengo otro año que disfrutar aquí, luego en el futuro nunca se sabe. Pero hay que disfrutar el día a día. Este año lo voy a disfrutar al máximo y voy a hacer por defender este escudo como se merece.



