Dos años después de su marcha, Vinícius de Souza Costa (Río de Janeiro, 17/06/1999) se enfrenta por primera vez al RCD Espanyol, con el que perdió la categoría la temporada 2022-23. El brasileño, ahora en el Wolfsburgo tras su brillante paso por el Sheffield United, todavía no se explica ese descenso, aunque recuerda con mucho cariño su etapa como perico. “Me hizo cambiar para mejor como hombre, como jugador y como padre”, recuerda en una entrevista exclusiva con Mundo Deportivo.
¿Qué tal tus primeras semanas en Alemania?
Muy bien, un poco cansado aún pero seguimos bien.
Es el octavo fichaje más caro de la historia del club, ¿supone una presión extra?
No, para mí no. A mí me da igual estar cedido o si me han fichado por un precio. Yo tengo que pelear.
¿Algún compañero que le haya sorprendido?
Tiago (Tomás) me ha sorprendido un montón. Ya lo conocía un poco, pero nunca tan cerca como ahora. Es un jugador increíble.
¿Qué le hizo decidirse por la oferta del Wolfsburgo?
Yo siempre he cambiado mi vida, con culturas nuevas. Cuando llegó la posibilidad de ir a Alemania pensé: otra cultura, otro idioma… Me encantó.
Alemania será el quinto país en el que juegue, ¿con qué se queda de cada uno?
Brasil es diferente, pero de España con la felicidad. De Inglaterra, con la concentración. Y en Bélgica hice muchos amigos, me quedo con la amistad. Fue un país que disfruté un montón.
Viene de hacer una gran temporada en Championship, quedándose a las puertas del ascenso.
Nos quedamos muy cerca, sí. En la final, contra el Sunderland, disfruté un montón. Un estadio lindo, como Wembley, pero se nos escapó por dos minutos. En dos minutos cambió todo, pero yo fui muy feliz en Sheffield y estoy muy agradecido.
¿Existía la posibilidad de seguir en Premier League?
Pienso que sí. Yo estaba muy feliz allí, tenía grandes amigos, había grandes personas y el equipo era buenísimo. Estábamos siempre juntos, también en los días libres. Disfruté un montón, pero las cosas cambian muy rápido en el fútbol. En dos semanas cambió, yo estaba en Brasil de vacaciones y tuve que venir aquí.
"Disfruté un montón en Sheffield, pero las cosas cambian muy rápido en el fútbol"
¿De dónde viene el apodo de ‘Mister Consistencia’?
No sé, yo creo que de la afición (risas). Estaban siempre hablando sobre eso, pero yo no pensaba así, porque siempre puedes tener un partido malo.
¿En el Sheffield llevó el ‘21’ por su significado en el Espanyol?
Sí, fue el número que más admiré. Luego tuve dos temporadas con el ’21’ y me salieron súper bien. Cuando llegué aquí (a Wolfsburgo) lo intenté pero ya había un jugador con el ‘21’ y cogí el ‘5’.
En Sheffield vivieron una situación similar a la de Dani Jarque con el fallecimiento de George Baldock.
Después de mi primera temporada, él se fue a Grecia. Y después de cuatro o cinco meses, llegó la noticia por redes. No me lo creía. Luego empezamos a hablar por el grupo de WhatsApp y empezaron a salir un montón de noticias, de todos los países del mundo. Fue muy duro, por la noche nos enteramos de que sí que había pasado y al día siguiente, cuando llegamos para entrenar, el míster nos dijo que quien no quisiera entrenar que se podía ir a casa. Yo me quedé solo para olvidarme, era un gran amigo y me ayudó un montón cuando yo llegué a Sheffield. Me quedo con el buen recuerdo.
¿Considera que la Segunda División inglesa es mejor que algunas de las consideradas mejores ligas de Europa?
No sabría decirte, pero es una liga muy fuerte, con muchos partidos. Una semana juegas tres partidos, la siguiente tres. Son 24 equipos, juegas más de 40 partidos solo de liga. Es muy duro, abajo y arriba. La calidad no es como en la Premier, eso sí.
¿Y la Premier? ¿Es tan superior a las demás?
Para mí, sí. Cambia muy rápido: estás con balón, fallas, y ya estás dentro del área marcando gol. Si juegas contra el último será un partido duro, igualmente. Es muy loco, juegues con quien sea sabes que será un partido muy duro. Es la mejor liga del mundo.
¿Hubo alguna opción de volver a España?
Sí, pero no te puedo decir cuál (risas).
Hoy se enfrentará por primera vez al Espanyol, ¿cómo recuerda su etapa como perico?
Fue muy bonito. Luego pasaron cosas con el equipo y nos fuimos a Segunda, pero yo disfruté un montón. Del equipo, de los dos ‘staff’, con los jugadores aún sigo hablando con muchos. Estoy muy agradecido al Espanyol, me hizo cambiar para mejor como hombre, como jugador y como padre. Estoy muy agradecido, por eso quise quedarme después con el número ‘21’.
¿Qué pasó? Cuesta entender que un equipo con Montes, Darder, Puado, Braithwaite o Joselu perdiera la categoría.
Después de tres años aún no lo sé. Es como el fútbol, encajamos muchos goles y las cosas en las grandes ligas son así. Aún no sé qué pasó, teníamos un equipazo. Luego llegaron Gragera, Denis Suárez… No sé qué pasó.
"Después de tres años, aún no sé cómo descendimos. Teníamos un equipazo"
Esa temporada, Joan Garcia estaba como tercer portero. ¿Cómo era en los entrenamientos?
Tenía un nivel alto, muy, muy, muy alto. La primera vez que jugué con él fue un partido de Copa, contra el Celta, en casa. Me sorprendió un montón. Luego cuando me fui a Inglaterra empezó a jugar y muy bien. Su vida cambió muy rápido.
¿Le sorprendió su fichaje por el Barça?
Un poco (risas).
Otro jugador que no tuvo minutos esa temporada fue Omar El Hilali, que ahora es uno de los más destacados.
Era muy joven, ahora ya han pasado tres años. Le hablo siempre, es muy buen jugador, tengo ganas de verle. En Segunda empezó a jugar y me sorprendió, y luego en Primera siguió así. Ojalá que siga más años así y que le dé mucha felicidad al Espanyol.
¿Quién fue su mejor amigo en el Espanyol?
Nico Melamed. Todavía hacemos videollamadas.
Usted tiene una buena amistad con el otro Vini.
Sí, hace mucho. Desde niños que estuvimos juntos en Flamengo.
Compartieron vestuario entre los 14 y los 17 años, ¿ya se le veía este potencial?
Sí, sí. Desde los 13-14 años ya estaba muy diferenciado de nosotros. Y con 15 ya estaba muy encima.
¿Cree que mereció ganar el último Balón de Oro?
Sí, claro.
¿Sueña con jugar el próximo Mundial con él?
Claro, todos los brasileños tenemos este sueño. Depende de mí, si lo hago bien en mi club y las cosas salen, aunque yo no me pongo mucha presión para esto. Disfrutar aquí y si las cosas bien, luego puede venir esta oportunidad.
¿Qué le ha faltado a Brasil estos últimos años?
Las ganas de vestir la camiseta brasileña, que es un peso muy grande. Tenemos grandes jugadores, estoy seguro de que ahora con Ancelotti las cosas van a cambiar.
¿Cómo valora su llegada al banquillo de la selección?
Es un ganador, ha ganado toda su vida. Si acepta un desafío grande como este, al frente de Brasil, seguro que va a pelear por títulos.
En más de una ocasión ha mostrado su admiración por Casemiro, ¿considera que sigue siendo el mejor del mundo en su posición?
El mejor del mundo no sé. Rodri también está ahí cerca, es increíble. Jugué contra él y me ha hecho cosas muy duras. Casemiro cuando está en forma y tiene la mentalidad de seguir jugando, es increíble.
Pese a su juventud, ya tiene dos hijos. ¿Cómo le ha cambiado la paternidad?
Ha cambiado todo de mi vida. Cuando estuve en el Espanyol mi hijo solo tenía un año, aún no hablaba, no caminaba. Ahora ya va a cumplir cinco. Y luego vino mi niña. Ahora juego y entreno por dos más, no solo por mí. Me ha cambiado un montón, como persona y como jugador.



