Raúl de Tomás fue la única luz en el estéril y sombrío ataque que este sábado exhibió el Espanyol en el derbi del Camp Nou. El delantero perico fue de menos a más, al igual que su equipo, un Espanyol demasiado encerrado y temeroso atrás y que despertó tarde pero acabó poniendo en aprietos al Barça de Xavi.
Y de las seis ocasiones pericas, sí seis, que tuvo el equipo de Vicente Moreno, cuatro las protagonizó De Tomás que se marchó del Camp Nou sin haber mojado. Increíble por su carrusel de ocasiones.
En la primera parte, floja no, flojísima de los blanquiazules, RDT firmó la única ocasión perica, el único momento en el que los de Vicente Moreno cruzaron y llegaron a la meta de Ter Stegen. En el minuto 43 y tras robarle la cartera a Mingueza, que aún lo busca, estuvo a punto de marcar el 0-1.
Ya en la segunda parte, RDT tuvo otras tres ocasiones para haber ‘mojado’, dos de ellas abortadas por la madera de la meta de Ter Stegen. En el 69’ Aleix Vidal le asistió y tras ganarle la espalda a Mingueza y Piqué, su disparo se fue por pelos. Y más claras fueron sus ocasiones en el 81’ y en el 86’, pero sendos palos abortaron la diana que mereció el killer perico.
RDT mereció irse del Camp Nou con un gol en su mochila. Pero lo que es más preocupante para el Espanyol es que sea tan aplastante la ‘Rauldependencia’. El internacional no mojó en el derbi, pero Dimata y Wu Lei tuvieron clarísimas ocasiones y las vieron cuadradas. Ya puede ir rezando el espanyolismo para que RDT no se constipe, pues a día de hoy, el resto de delanteros siguen sin acompañarle.
