El Arsenal de Mikel Arteta, con espíritu de campeón
El gran triunfo de los ‘gunners’ en el ‘North London derby’, con los goles de Eze y Gyokeres, dos de sus grandes fichajes, va a ser el impulso de confianza ante la presión del City


- Xavier Hoste
Periodista
Si el Arsenal se proclama este año campeón de la Premier League lo será, sobre todo, por su enorme entusiasmo. En energía, ilusión y coraje para combatir el infortunio que le acompañó en los tres últimos subcampeonatos no hay ahora mismo ningún club que le supere. Por supuesto, tampoco el Manchester City, demasiado lleno de títulos, y que ahora vuelve a perseguir a los ‘gunners’ pensando en arrebatarle el título en el esprint final, pero sin el nivel de juego de años anteriores para ganar los 11 partidos que le restan. Habrá un día decisivo en Manchester, el sábado 18 de abril, en el que este Arsenal volverá seguro a exhibir esa motivación que le distingue, y que le hace muy difícil de batir.
Hay una ambición colectiva entre jugadores, club y afición que empuja al Arsenal. La presión solo se supera con fe y confianza, y de eso va sobrado el equipo de Mikel Arteta, que si algo ha hecho bien en sus seis años en London Colney ha sido la persuasión y mentalización colectivas. El ‘North London derby’ en el hogar de sus grandes rivales, los ‘Spurs’, supuso esta vez también la oportunidad para reafirmar a los ‘gunners’ al frente de la poderosa liga inglesa. Y no dudaron, muy al contrario, se presentaron con la determinación de los equipos campeones. Armados ahora con la efectividad de dos de sus grandes fichajes de este año, el creativo internacional inglés Eberechi Eze y el goleador sueco Gyokeres, el Arsenal es hoy mucho más fuerte.
Eze y Gyokeres hacen mejor a cualquier delantera y aunque se están adaptando al equipo de Arteta ya ayudan en la misión para la que se les contrató en el norte de Londres. Y no solo ganaron el partido, con sus cuatro goles, para recuperar así su ventaja de cinco puntos sobre el City, sino también se erigieron en símbolo de la nueva etapa. Son ellos la imagen de un Arsenal transformado por la enorme calidad de su plantilla, y a ella van a agarrarse para templar los nervios en la parte decisiva de la temporada.
Quienes asistimos al partido en las calientes gradas del Spurs Stadium de Londres vimos pronto que este Arsenal difícilmente dejará atraparse por el City, ni se verá amilanado por los ambientes más adversos. La diferencia respecto a otras temporadas está en las ganas de vencer de todos sus jugadores. “Sé cuánto lo desean”, dijo con orgullo, tras el partido, un Arteta muy ilusionado con la reacción que tuvo su plantilla, tras el frustrante empate anterior con el Wolverhampton. "Siento que hemos demostrado de qué estamos hechos y todos estamos muy orgullosos de cómo ganamos el partido. Vamos a por todas". La superioridad del Arsenal también fue reconocida por el debutante entrenador de los Spurs, el croata Igor Tudor: “Son más fuertes, tienen más potencia y energía. Creen más. Son demasiado fuertes en este momento”. También los seguidores de los presionados ‘lilywhites’, peligrosamente cerca de la zona de descenso, lo entendieron así, y muchos, pese al odio y la rivalidad que sienten hacia sus vecinos del norte de Londres, abandonaron el estadio antes de finalizar el partido. Ante la gran lección de motivación que dio el Arsenal, ni siquiera les consoló gritar.
A nadie en el estadio se le pasaron desapercibidos los gestos y la pasión con los que Arteta y sus jugadores celebraron el triunfo, en una de las esquinas del campo, junto a su afición. Descubrió el Arsenal que, cuanto más crean y más unidos estén, el fútbol les será más gratificante y más se acercarán al éxito que persiguen desde hace décadas.

