¿Pueden ganarse títulos apoyándose en la excelencia de una gran defensa? Es un debate siempre abierto, pero en la Premier League, el Chelsea de Mourinho demostró que sí. Hace 20 años, los ‘blues’ londinenses dominaron la liga inglesa de forma incontestable gracias a sus pilares defensivos y solo encajaron 15 goles en 38 partidos. Aquel registro sensacional no ha podido ser batido aún, ni en los seis años de dominio abrumador que marcó el Manchester City de Pep Guardiola. Ahora, el Arsenal de Mikel Arteta trata de conseguirlo para ser campeón al fin, y va camino de poder pulverizar ese viejo récord que ostenta con orgullo el club de Stamford Bridge.
Si se pregunta a los trabajadores del Sobha Realty Training Center, en London Colney, la zona de trabajo de los ‘gunners’ en el norte de Londres, qué es lo que más sorprende de la labor de Arteta, destacan de él su “perfeccionismo” y “su obsesión por los detalles”, cómo quiere sacar partido de la estrategia. Realzan su capacidad de trabajo. “En cada temporada, hay algo nuevo”, dicen. El técnico de San Sebastián acaba de cumplir su partido 300 con el Arsenal, que coincidió con la victoria frente al West Ham (2-0) y el liderato en la Premier por delante del Liverpool, una ocasión especial para poner el foco en la evolución que Arteta ha logrado con los ‘gunners’ durante sus casi seis años en el Emirates. No ha ganado aún en este tiempo la Premier, pero, aseguran, no cesará hasta lograrlo, y más tras la amargura de los últimos tres subcampeonatos.
Y los cimientos los ha puesto Arteta en la fiabilidad de su portero David Raya -tiene el mejor porcentaje de paradas, con un 88,33 %- y la contundencia de sus defensas. Que el Arsenal de los Raya, Timber, Saliba, Magalhaes y Calafiori solo lleve tres goles encajados en sus primeros 10 partidos en todas las competiciones no es ninguna sorpresa. Es fruto de una labor perfeccionista que ha llevado a sus jugadores a un nivel de automatismos y conjunción sobresalientes. Sus defensas llevan tiempo conjuntándose y hay una gran disciplina en el ‘laboratorio’ de sus entrenamientos. Las lesiones este año parecen respetarles más, pero, por si acaso, ahí están el joven Lewis-Skelly, el experto Ben White y los dos recientes fichajes, el español, Christian Mosquera, con gran rendimiento, y el ecuatoriano Hincapie, para no sufrir. Además, la llegada de Zubimendi como pivote de contención, junto a Declan Rice, ha elevado su nivel. Cuando pierde el balón, el Arsenal tarda con su presión muy poco tiempo en recuperarlo. Esa es una de las claves para sufrir menos que antes.
La herida de los 10 puntos
El Arsenal terminó el año pasado 10 puntos por detrás del Liverpool. Lejos de hundir la moral de los ‘gunners’, los errores cometidos el año pasado ejercen ahora de motivación. Arteta ha introducido nuevas técnicas para incrementar el nivel de sus jugadores. Al ser preguntado sobre lo difícil que podría ser frenar al Liverpool, reforzado con Isak, Wirtz y Ekitike, la respuesta del vasco es reveladora de su confianza: “Han fichado muy bien y fueron muy fuertes, pero nos hemos analizado a nosotros mismos para saber qué debemos hacer para ser mejores que ellos”.
La obsesión de Arteta, junto a sus asistentes Albert Stuivenberg, Miguel Molina y Gabriel Heinze, es la consistencia, que lleva a la regularidad. No regalar puntos como les ha ocurrido en las tres últimas temporadas, y sacar el máximo provecho posible de cada error de los rivales. En sus cálculos está que será necesario sumar más de 90 puntos para poder ser campeón, en una carrera que se presume larga y difícil. Pero, de momento, el Arsenal ya ha mostrado muy buenas cartas, porque también es eficaz en el control de los partidos. No ha encajado más de dos goles desde que venció al Luton Town por 3-4, el 5 de diciembre de 2023. Y tienen ahora los ‘gunners’ también la mejor delantera para resolver sus partidos, gracias a los fichajes de Eberechi Eze, Gyokeres y Madueke, para competir con Saka, Martinelli, Trossard, Nwaneri y los lesionados Kai Havertz y el brasileño Gabriel Jesús.
Fue el alsaciano Arsène Wenger, ídolo y referencia en el Emirates, con sus ‘invincibles’ y el último título inglés del 2004, quien definió la presión de ganar partidos en el norte de Londres como “living on a volcano’ (‘vivir sobre un volcán’). Pero Mikel Arteta, discípulo del técnico francés, ha sabido transformar la pesadumbre del club, por la falta de títulos, en ilusión renovada para cada nueva temporada. La atención a todos los detalles ha sido decisiva para mantener el espíritu competitivo. Y lo explica así Bukayo Saka, el jugador que, con 251 partidos, más veces ha sido titular en los seis años con Arteta: “Cuando las cosas van bien, sigue pensando en cómo mejorar el equipo, inventar otras cosas. No descansa hasta encontrar nuevas formas de presionar.”
El mejor en 138 años
En los 10 partidos jugados hasta ahora, este nuevo Arsenal es el líder tras siete jornadas, lleva dos victorias en la Champions League, y además ha avanzado en la EFL Cup. Y con los solo tres goles encajados y las siete ‘clean sheets’ (porterías a cero) es el mejor equipo y más efectivo en los 138 años de historia del club. En las comparaciones, ni siquiera aquel Arsenal de Arsène Wenger, que se coronó campeón sin perder, en el decimotercer título de liga del club, lo mejora.
Ahora, con un porcentaje de solo 0,428 goles encajados por partido, el Arsenal se ha colocado en el camino, con esa excelente defensa, de superar aquel histórico récord del Chelsea. Si le valdrá para ser campeón, está por ver, porque no le sirvió el año pasado, cuando recibió 34 goles, siete menos que los ‘reds’, pero terminó de nuevo segundo. La estadística sí juega algo a su favor: cinco de los últimos ocho campeones de la Premier (City, cuatro veces, y Liverpool) lo han logrado siendo los menos goleados de la liga inglesa.
