La alegría del Liverpool, el desgarro del United
PREMIER LEAGUE
Días después de la fiesta liguera en Anfield, un herido Manchester United pretende enterrar su desastrosa temporada ante el Athletic, para tratar de ganar la Europa League


- Xavier Hoste
Periodista
Las grandes alegrías del Liverpool suponen siempre un fuerte desgarro anímico para el Manchester United. Así ha sido siempre en la historia del fútbol inglés, y el 20º título de los ‘reds’, celebrado el domingo con furor y pasión desatada en Merseyside, ha querido coincidir con el dramático presente de los ‘red devils’, hundidos en la clasificación de la Premier League y en alarmante situación económica. Ese duro contraste hace aún más dolorosa la herida en el lado rojo de Manchester. Y por eso el partido de mañana ante el Athletic, en San Mamés, cobra más valor para el equipo de Rúben Amorim. Ya lo catalogan en la ciudad como el ‘match of the year’, porque está en la Europa League la salvación de su año más negro.
El porqué de que 20 títulos signifiquen tanto para United y Liverpool está en la creencia de una superioridad vanidosa sobre los demás clubs de la liga inglesa, que tiene sus orígenes en aquella vieja promesa de Sir Alex Ferguson de “derribar al club de Anfield”, cuando dominaba de manera aplastante en los años 70 y 80.
Resume la feroz batalla por una supremacía en el Reino Unido que ha entusiasmado a los aficionados durante décadas, engrandeciendo su rivalidad en los ‘pubs’ y estadios de todo el país. Ahora están igualados, y eso para el sentimiento dominador del United es como perder el trono del que tantos años llevaban presumiendo. Un golpe bajo.
La declaración de intenciones de Ferguson conectó durante años a la perfección con los sueños, esperanzas y sentimientos que fluían de las gradas de Old Trafford, alimentados con los éxitos del Liverpool. La rivalidad entre los dos gigantes del noroeste inglés ha ido discurriendo y aumentando con unos grandes contrastes, y cuando uno está arriba, el otro está muy abajo, como está sucediendo este año para el Manchester United. Solo una vez (2008-09), en los 47 años transcurridos desde que igualaron a siete títulos cada uno, los dos clubs ingleses más laureados se han disputado la liga inglesa al mismo tiempo.
Así, mientras el United se fue apagando en el desierto post-Busby, el Liverpool celebró 11 títulos más entre 1973 y 1990. La ambición de Ferguson a su llegada a Manchester en 1986 no podía ser tarea fácil, pero nadie en Merseyside intuyó, mientras su rival acumulaba trofeos durante la siguiente década, que el Liverpool tardaría 30 años en aumentar su palmarés.
Ferguson se marchó tras conseguir el 20º título en 2013. Mientras la supremacía del United se iría luego desvaneciendo en el caótico período posterior al escocés, el Liverpool acertó a fortalecerse de nuevo de la mano del carismático Jürgen Klopp. En Old Trafford, los nervios y cualquier esperanza de que los ‘reds’ flaquearan tras la marcha del alemán se ha visto cercenada en el primer año.
Ahora que el equipo de su sucesor, el holandés Arne Slot, ha logrado igualarles, desespera a la afición del Manchester rojo ver a su equipo sin fuerzas, orden e ímpetu para poderlo frenar. Sus desastres de este año solo han tenido alivio en las noches europeas, como la épica que se vivió en Old Trafford frente al Olympique Lyon, al remontar un 2-4 en la prórroga, con el gol milagroso de McGuire.
El partido ante el intimidante Athletic en su San Mamés será así su gran oportunidad de defender su orgullo herido frente al Liverpool, y poder soñar con la final para reconectarse a la Champions League. Sienten en Manchester que solo esa gesta enterraría las decepciones.

