Ange Postecoglou, entrenador del Tottenham, reveló este viernes que tuvo sudores fríos antes del partido de la Premier League que su equipo perdió el martes ante el Manchester City (0-2) por temor a que se cuestionara su integridad.
Los días previos al encuentro estuvieron marcados por los comentarios de seguidores del Tottenham expresando su deseo de que su equipo perdiera para evitar así que su eterno rival, el Arsenal, pudiera ganar la Premier.
El Tottenham perdió el City se situó líder
El Tottenham acabó perdiendo dicho partido pendiente y de esta manera el City se situó líder, con dos puntos de ventaja sobre el Arsenal, por lo que ganando el domingo al West Ham en el Etihad se proclamará en la última jornada campeón de la Premier por cuarta vez consecutiva.
En cambio, si el Tottenham hubiera ganado al City, el Arsenal seguiría líder y le bastaría con vencer al Everton en el Emirates para conquistar su primera Premier desde 2004. Ahora los 'gunners' deben ganar y esperar que los 'citizens' no lo hagan.
Provocó revuelo con sus declaraciones
Postecoglou se emocionó después del partido y provocó revuelo cuando pareció criticar a los aficionados del Tottenham y sugirió que estaba "fuera de sintonía" con sus sentimientos sobre el Arsenal. También habló de "los frágiles cimientos" del Tottenham.
Pasados unos días, a Postecoglou se le preguntó nuevamente sobre el partido del martes antes de afrontar el domingo la última jornada, en que el Tottenham visita al colista y descendido Sheffield United con la necesidad de sumar un empate para asegurarse el quinto lugar final y acceder a la Europa League.
La peor experiencia
"Intentaré explicarlo de esta manera, es probablemente la peor experiencia que he tenido como entrenador de fútbol en un partido porque me di cuenta de que me había equivocado en cuanto a cómo iba a ser el ambiente y lo que la gente sintió", aseguró Postecoglou en conferencia de prensa.
"Sentí una verdadera ansiedad por lo que sucedería si el Manchester City, que es el mejor equipo del mundo y que se deshacía de los equipos con bastante facilidad y marcando 15/16 goles en los últimos cuatro partidos, ¿qué pasaría si jugásemos lo mejor que podemos pero nos ganaran 5-0?", explicó el técnico australiano.
"Me puse a sudar frío pensando en la gente que cuestionaba mi integridad y la gente con la que trabajo", concluyó.


