El Burnley lucha desesperadamente por evitar el descenso en la Premier League pero hoy ha sufrido un duro golpe al perder ante un rival directo, el Everton, en Goodison Park (1-0).
Y todo por un gravísimo error de su portero, Arijanet Muric, en la salida del balón ante la presión de Dominic Calvert-Lewin, quien interceptó el pase del kosovar con su pie derecho y el balón entró directamente en la desguarnecida portería del Burnley.
Un gol psicológico, a escasos segundos para el descenso, que fue una pesada losa para el Burnley, al que se le agotan los partidos (le quedan seis y está a seis puntos de la salvación) para evitar volver a la Championship (Segunda División inglesa) solo una temporada después de lograr el ascenso a la Premier.
Sin duda a Muric le costará dormir esta noche. Su error puede ser decisivo en el devenir del Burnley en esta Premier.


