Italia se reencontró con su afición 53 días después de ganar la Eurocopa en Wembley, pero no pudo celebrar el titulo y no pasó del 1-1 ante Bulgaria en Florencia. El empate no impide a la 'azzurra' seguir liderando el grupo C de clasificación para el Mundial 2022 y, sobre todo, le permitió igualar el récord de 35 partidos consecutivos sin perder que comparten Brasil, entre 1993 y 1996, y España, entre 2007 2009.
Roberto Mancini alineó el mismo equipo que ganó la final de la Eurocopa con dos únicas novedades en defensa: Alessandro Florenzi entró Giovanni Di Lorenzo en el lateral derecho y Francesco Acerbi por Giorgio Chiellini en el eje.
Mancini, con dos cambios respecto a la final
Como era de esperar, Italia dominó completamente el partido y no tardó en traducir ese control del juego en el marcador en un gran jugada de Federico Chiesa que inició pegado a la cal por la derecha. El extremo de la Juventus prodigó una de sus clásicas internadas en paralelo a la frontal del área y, tras una pared con Ciro Immobile, culminó su cabalgada con un certero zurdazo por raso (16').
El gol no cambió el decorado. Italia siguió monopolizando el balón ante una Bulgaria replegada en su parcela que le planteó dificultades para crear ocasiones. Pese a que Chiesa lo intentó una y otra vez con su habilidad y velocidad con el balón en los pies, solo Immobile obligó al meta a Georgi Georgiev a intervenir para desviar un disparo cruzado (36') antes de que llegara la sorpresa en el Artemio Franchi.
Bulgaria sorprende en una contra
Bulgaria, en prácticamente la primera vez que asomó en ataque, empató en una contra después de que Despodov se fuera de Florenzi y su centro lo desviara a la red Atanas Iliev con un toque preciso (39').
Italia reaccionó bien y ya antes del descanso Lorenzo Insigne tuvo el empate en un balón largo de Leonardo Bonucci, pero Georgiev sacó su remate cruzado con el pie izquierdo.
Italia se vuelca pero se estrella en Georgiev
En la segunda mitad Italia se lanzó a por el triunfo, encerró aún más a Bulgaria moviendo el balón con rapidez e intensidad, pero se estrelló contra un inspiradísimo Georgiev. Immobile logró superar al veterano portero de 32 años del Cherno More, pero se quedó sin ángulo y un defensa evitó sin problemas bajo palos (49').
Georgiev fue decisivo con una mano salvadora ante el intento de Chiesa por superarle (62') y tapando a Immobile tras un taconazo de Marco Verratti (73').
Mancini movió el banquillo en busca de la frescura neecsaria para superar el muro búlgaro, pero la entrada de Domenico Berardi y Giacomo Raspadori, por Insigne e Immobile, no dio a Italia la claridad de ideas para desequilibrar el partido.
El Suiza-Italia del domingo, clave
La campeona de Europa suma 10 puntos y saca 4 a Suiza, pero ésta tiene dos partidos menos jugados y será el domingo su próximo rival en Basilea. Un partido que puede marcar el desenlace del grupo.
