Cuando las cosas vienen mal dadas se tiende a buscar a un responsable. Francia apunta a Neymar, a quien pone en entredicho después de que ayer el PSG sucumbiera frente al Rennes y firmara la primera derrota de la temporada. No fue una buena tarde del equipo de Pochettino, incapaz de encontrar respuestas en la Bretaña. Sin suerte de cara a puerta, el equipo se quedó corto y desamparado sin la aportación de sus mejores futbolistas.
Neymar sigue sin acabar de acoplarse al sistema. Impreciso y a menudo desconectado del juego, solo se rescatan algunas jugadas fruto de su talento individual: “Un 10 irreconocible”, titula L’Équipe en su edición matinal. El PSG, atrapado en Rennes, puso fin a su buena racha en liga en un choque en el que al brasileño se le vieron las costuras. Ya quedó en un segundo plano en Champions frente al City y ayer confirmó que pasa por un bache.
Le Parisien también carga las tintas sobre Neymar: “El debate entorno al futbolista no ha terminado y es poco probable que los comentarios sean elogiosos tras su deslucido partido contra el Rennes”, asegura el rotativo francés, que recalca que las cifras del ex del Barça dejan mucho que desear en este arranque de temporada. Un solo tanto de penalti y dos asistencias resumen el intervencionismo de un Neymar al que se le pide más protagonismo.
Ayer también fue noticia por un gesto que percibieron las cámaras. A quince minutos para acabar el encuentro, Pochettino retiró al brasileño de la cancha para dar entrada a Icardi en el intento de una remontada que fue imposible. Neymar se marchó a regañadientes, cuanto menos disgustado por la decisión de su entrenador. Se vio señalado en un momento en el que el PSG buscaba recursos para eludir la primera derrota del curso. Fue inevitable. Como la mueca de Neymar.
