El extraño ritual del 'adiós sin decir nada'
INTERNACIONAL
Lookman, Icardi, Diego Costa, Dembélé... Sonadas 'espantadas' de futbolistas que han plantado a sus clubes para forzar una salida

- Veronica Piazzolla
La espantada de Ademola Lookman de la disciplina del Atalanta ha vuelto a poner sobre la mesa un fenómeno cada vez más común en el fútbol: jugadores que se esfuman sin avisar. Muchos lo hacen para forzar un traspaso, otros por otros motivos.
Lookman, héroe de la Europa League, no se presentó al inicio de la pretemporada con el equipo de Bérgamo. ¿El motivo? Se siente traicionado por el club, que el verano pasado le prometió dejarle salir al PSG. Ahora quiere ir al Inter. El club bergamasco no está de acuerdo y él ha decidido esfumarse.
No es el primero. En 2011, Tevez se negó a entrar contra el Bayern Múnich y voló a Argentina por cinco meses sin permiso. Anelka, en el Real Madrid, se marchó 10 días, en plena temporada. Icardi, tras perder la capitanía del Inter, dejó de entrenar y jugar, en plena guerra mediática con Wanda Nara. O Isak, que hace unos días despareció de Newcastle para irse a San Sebastián unos días mientras sigue forzando su salida al Liverpool.
También Dembélé, que en 2017 plantó al Dortmund para forzar su fichaje por el Barça. Y Diego Costa, que tras un menaje por teléfono de Conte se quedó en Brasil y acusó al Chelsea de 'mobbing'. En el fútbol, a veces, el silencio lo dice todo.

