El Milan cerró su magnífica temporada con una victoria que le deja definitivamente como cuarto clasificado de la Serie A. Los 'rossoneri', que derrotaron al Verona (3-1) sin demasiados problemas, volverán a disputar una nueva edición de la Champions tras una campaña en la que consiguieron llegar a semifinales. Lo harán sin uno de sus 'leones', Zlatan Ibrahimovic, que se despidió de su afición al término del encuentro con un gran homenaje del club más querido en su trayectoria.
La retirada de Ibra copó el protagonismo de una noche que traía un invitado algo peligroso a San Siro. El Verona llegaba a con su última oportunidad para sobrevivir en la Serie A y evitar el descenso: tenían que sacar mejor resultado que una Spezia que visitaba al mismo tiempo a la Roma en el Olímpico.
'GodBye' se podía leer en una pancarta que los 'tifosi' de la Curva Sud desplegaron al inicio del encuentro en alusión al gigante sueco, que esta vez presentaba un rostro menos serio de lo habitual. El Milan no se jugaba nada tras el triunfo del Inter que le dejaba 4º, pero los 'rossoneri' querían estar a la altura de los suyos (72.102 aficionados) y agradecer con un adiós a un equipo que esta temporada volvió a alcanzar las semifinales de Champions 16 años después.
Salió muy agresivo el Verona de Marco Zaffaroni, con dos entradas a destiempo en los cinco primeros minutos que sorprendieron a los locales. Pero fue un espejismo de ambición desmedida, porque cuando el Milan se hizo con la posesión mandó como quiso durante una primera mitad en la que el meta Maignan tuvo poca faena.
Algunos pilares para Pioli como Theo, Tonali, Leao o Brahim se gustaban en la combinación en el último tercio, mientras que Junior Messias y Giroud probaron varios remates buscando abrir la lata. La única ocasión de peligro del Verona llegó mediante Tameze, que no pudo llegar a un centro forzado de Ngonge.
Todo apuntaba a que se llegaría al descanso con tablas, pero en el último minuto Brahim recibió un golpe en el área y el VAR lo mandó a revisar. El español quiso controlar un balón alto y fue golpeado por Ngonge en la parte posterior de la pierna. Después de verlo, el colegiado Paolo Valeri no dudó en señalar penalti y un 'killer' como Giroud fue el encargado de mandar el balón a la red con elegancia para anotar su 13º gol en el campeonato doméstico.
El Milan pudo ampliar distancias al inicio del segundo tiempo, cuando Calabria recuperó el balón tras salir como un rayo de su propio campo e inició un contragolpe que terminó desaprovechando Theo. El internacional francés quiso asistir a Giroud pero Sulemana cortó el último pase de forma providencial.
Se estiró un poco más el Verona, sabedor de que no tenía más opción si quería conseguir la permanencia. El transistor indicaba que la Spezia seguía empatando en la capital y entonces Zaffaroni dio entrada a Verdi y Lazovic para tener más efectivos arriba y probar un susto a balón parado.
Y encontraron su premio en un saque de banda ejecutado por Depaoli. El carrilero izquierdo sacó con potencia un balón que se encaminaba hacia la línea de fondo cuando Lazovic salvó el saque de puerta y prolongó la jugada al segundo palo. En un claro despiste defensivo, Faraoni entró con todo para ganarle la posición a la defensa del Milan y anotar el 1-1 en el 72'. Seguían vivos.
Los jugadores del Milan pidieron mano en una acción posterior después de que un remate de cabeza de Leao casi a portería vacía impactase en las manos de Faraoni, pero el VAR esta vez desestimó la reclamación de los 'rossoneri' ante la alegría del banquillo visitante.
Pero con el Verona algo esperanzado apareció el monstruo Leao. Con una conducción que evidenció su superioridad física, el portugués colocó un disparo cerca del palo y volvió a avanzar a los suyos en el 85' para dedicar su tanto a Ibra, que aguardaba en el banquillo preparado para su homenaje.
El gol de Leao dejaba al Verona a expensas del Spezia, ya que el MIlan no había dicho basta. Hubo tiempo hasta para que Mirante, el meta suplente, tuviera minutos y Maignan se pudiese llevar una ovación. Justo después, en el añadido, Leao volvió a lanzar un contragolpe que él mismo finalizó tras dejar sentado a un defensa y regatearse a Montipo, arquero visitante.
Tras el pitido final, los jugadores del Verona quedaron a expensas de conocer el resultado que llegaba desde Roma. Y para alegría de los suyos, un gol de Dybala (2-1) dejó a ambos equipos igualados a puntos (31), por lo que deberán disputar un partido de desempate por el descenso contra el Spezia. Una vez finalizada toda la jornada, San Siro despidió con lágrimas a un Ibra que también demostró tener sentimientos intensos cuando cogió el micrófono para confirmar su retirada.
