Dos años después las mujeres iranís podrán entrar en un estadio para asistir a un partido de fútbol y apoyar a la selección masculina el próximo martes 12 de octubre ante Corea del Sur en la fase clasificatoria para el Mundial de Qatar 2022.
"Se ha autorizado la presencia de mujeres para el partido entre las selecciones de fútbol de Irán y Corea del Sur", anunció este domingo el Club de Jóvenes Periodistas (YJC), una agencia vinculada a la televisión estatal.
Este encuentro se jugará en el estadio Azadi de Teherán, el mismo que acogió por última vez a mujeres en las gradas. Fueron 3.500 las seguidoras que el 10 de octubre de 2019 presenciaron cómo la selección masculina iraní goleó por 14-0 a Camboya en la segunda ronda de esta misma fase clasificatoria para el Mundial 2022.
La decisión de permitir la entrada de mujeres al estadio estuvo vinculada a un episodio que conmocionó a la opinión pública iraní: la trágica muerte en septiembre de 2019 de una niña, Sahar Khodayari, que se prendió fuego tras creer que había sido condenada a prisión por intentar entrar a un estadio.
Después de la Revolución Islámica de 1979, a las mujeres iranís se les negó el acceso a los estadios, oficialmente para protegerlas de la rudeza masculina.
Tímidos intentos de aperturismo
La FIFA presionó durante años para que Irán abriera sus estadios a las mujeres, pero hasta 2019 Teherán solo había permitido que un número limitado pudiera hacerlo en contadas ocasiones. Lo máximo fueron un millar de aficionadas en noviembre de 2018.
Ahora se espera que el partido del 12 de octubre marque el definitivo punto de inflexión para que las mujeres puedan entrar definitivamente con toda normalidad a un estadio para presenciar un partido de fútbol.


