El Nápoles, séptimo en la Serie A, intenta salvar la temporada en las nueve jornadas que quedan, pero ya trabaja en la revolución de su plantilla que acometerá una vez concluya la temporada. El gran objetivo es encontrar el sustituto de Victor Osimhen, que todo apunta a que dejará las filas del aún campeón de Italia por unos 120-130 millones de euros.
Una suculenta cantidad de dinero que Aurelio De Laurentiis destinará principalmente a reestructurar la delantera. Según revela La Gazzetta dello Sport, el presidente del Nápoles centra sus esfuerzos en Santiago Giménez, delantero mexicano pero nacido en Buenos Aires (Argentina) hace 22 años que está llevando a una cabo una temporada superlativa en el Feyenoord, como demuestran los 24 goles que lleva anotados en todas las competiciones en 34 partidos. En la Eredivisie contabiliza 21 tantos.
Giménez, un goleador joven con margen de crecimiento, es el perfil perfecto para convertirse en el heredero de Edinson Cavani, Gonzalo Higuaín y el propio Osimhen, los grandes artilleros que han pasado por las filas del Nápoles en los últimos años.
De Laurentiis estaría dispuesto a desembolsar los 50 millones de euros en que está valorado ya Santiago Giménez, un jugador que llegó en verano de 2022 al Feyenoord procedente del Cruz Azul mexicano y que en dos temporadas totaliza 47 goles en 80 partidos. Sin duda su adaptación al fútbol europeo ha sido exitosa.


