España perdió la Eurocopa de la forma más cruel. Las jugadoras no pudieron contener las lágrimas en el campo, abatidas por la dura derrota ante Inglaterra en la tanda de penaltis. En la zona mixta tras la derrota, ante los medios desplazados a Suiza, las caras eran de profunda tristeza y desazón y la rabia de haber merecido más:
“Así es el fútbol, ya lo sabíamos. No he visto las estadísticas, pero quiero verlas porque hemos tenido muchas ocasiones. Nos veréis con cara de rabia porque duele, pero el fútbol también es así por mucho que seas mejor o no”, señaló Patri Guijarro, una de las jugadoras más elogiadas en esta Eurocopa con los seis partidos como titular, un gol y una asistencia y motor del juego atractivo y de dominio de la Roja. “Es la mejor centrocampista del mundo”, dijo de ella Montse Tomé. Nadie lo duda.
España fue la gran dominadora del torneo. Las cifras así lo certifican. De los seis partidos disputados, es la única que logró cinco victorias y un empate, con 18 goles marcados y cuatro encajados -destacar que Cata Coll encajó un gol en 330 minutos-, con una posesión media del 67%, alcanzando hasta 75,5 % en la fase de grupos, una precisión en el pase del 88,5 % en todo el torneo. Fue la mejor en todo. Hizo 147 disparos totales y tuvo tres veces la portería a cero en seis partidos, un promedio del 50%. El varapalo fue inmenso.
“Es durísimo, lo hemos intentado por todos los medios. Pero esto no va de merecer. Confiaba en que lo íbamos a sacar, pero no ha podido ser", aseguraba la capitana Irene Paredes. La doble Balón de Oro Aitana Bonmatí, que se llevó el MVP del torneo, no podía ni pronuiciar las palabras: “Estoy un poco en 'shock'. Es muy cruel porque era nuestro objetivo y todo se decide en penaltis. También pedir perdón por mi fallo, era mi responsabilidad, pero no lo he podido meter", explicaba una jugadora azulgrana que ni siquiera podía disfrutar del premio a la Mejor Jugadora del torneo. Imposible hacerlo.
Esther González se llevó la Bota de Oro con sus cuatro goles anotados. La andaluza empezó con un doblete en la goleada (0-5) a Portugal, después marcó en el 6-2 a Bélgica y, también, en el 3-1 a Italia. Le siguieron con tres goles su compañera Alexia Putella, quien además dio cuatro asistencias, la sueca Stina Blackstenius y la italiana Cristiana Girelli.
La nota positiva son los datos que dejó esta final, con una audiencia que refleja el enorme tirón de las campeonas del mundo. La final pasará a la historia como la emisión de fútbol femenino más vista al registrar 6.001.000 espectadores de audiencia media y el 58 % de cuota de pantalla. De hecho, el minuto de oro fue a las 20.45 horas, cuando se lanzó el penalti que convirtió a las inglesas en campeonas de Europa, con 6.187.00 espectadores en La 1. Supera así la final del Mundial en Sídney. Aquel 20 de agosto, RTVE firmó una media de 5.599.000 espectadores.
Los estadios se han llenado en Suiza, con un total de 657.291 espectadores en todas las sedes. Y la UEFA estima que el torneo fue visto por más de 500 millones de espectadores en todo el mundo, incluyendo una cobertura en televisión y plataformas digitales.
La Eurocopa de los récords, como ya vaticinó la jefa del fútbol femenino de la UEFA, Nadine Kessler, se ha saldado con un éxito rotundo y la ´constatación de que el fútbol femenino es un “fenómeno social”, en sus propias palabras. España lidera este apogeo con un equipo que engancha.
La incógnita se cierne ahora sobre la continuidad de Montse Tomé. La seleccionadora acaba contrato el 31 de agosto y, tal como avanzó Mundo Deportivo, su renovación está bien encaminada. El presidente de la RFEF, Rafael Louzán, aseguraba ayer tras el partido que “Montse Tomé ha hecho un trabajo encomiable y con mucha valentía. En todo momento ha estado a la altura. Se hablará después de su futuro”.
Lo cierto es que la selección se quedó a las puertas de convertirse en la primera en la historia en lograr la triple corona, tras haber conquistado el Mundial en 2023 y la Nations League en 2024. Nos habíamos acostumbrado a ganarlo todo, pero esta generación de oro tiene un futuro muy alentador por delante. Espera la fase final del Nations, entre el 22 y el 28 de octubre, donde las de Tomé defenderán título. La final será el el 2 de diciembre. España se enfrentará a Suecia y Alemania a Francia. Sobran los motivos para seguir soñando.

