Ya son varias las mujeres que han denunciado la agresividad con la que algunos miembros de seguridad del estadio del Elfsborg emplean para cachear a las aficionadas que acuden a ver al equipo femenino. En Suecia han puesto el grito en el cielo por estas prácticas, cada vez más comunes en sus instalaciones.
"El guardia empezó a apretar con fuerza alrededor de mis pechos", explica Emma, de 23 años, cuyo nombre real es otro. Eso fue lo que le ocurrió al llegar al estadio de Boras antes del encuentro a domicilio entre el Malmö y el Elfsborg el domingo. Nunca había experimentado algo así en ningún otro estadio de la Allsvenskan (campeonato sueco femenino). "Nunca, en ningún otro estadio fuera de aquí".
"Llevaba falda y me pidió que abriera más las piernas. Luego metió ambas manos debajo de mi falda y después llevó su mano hacia mi abdomen. Me quedé completamente en shock. Emma, partidaria del Malmö FF, dice que le preguntó al guardia qué estaba haciendo y este le respondió que esas eran las directivas para dejar entrar a la gente. "Tú no sabes qué decir".
Aficionados que estuvieron allí testificaron después del partido del domingo sobre estos registros abusivos, informó el periódico 'Boras Tidning'. Pierre Nordberg, responsable de enlace con los aficionados del Malmö FF, afirma que siete personas han informado de experiencias similares. "He recibido quejas sobre una inspección que consideraron excesivamente estrecha. Yo no lo vi. Hemos hablado con el Elfsborg para pedirles explicaciones y le daremos seguimiento para descubrir qué ha sucedido".


