El proyecto Flick
La buena noticia de la semana es que Hansi Flick piensa estar dos años más con el Barça y retirarse aquí. La mala es la lesión de Lamine. Esperemos que no aprieten para que esté pronto para el mundial. El chico es joven y lleva muchos partidos encima.
En cuanto a Flick, es bueno ver que dispone del tiempo necesario para construir un proyecto. Esto es lógico si atendemos a los buenos resultados logrados. Si seguimos sumando puntos, pese a las atrocidades rocambolescas del VAR, serán dos Ligas seguidas con un presupuesto mínimo, comparado con la plantilla del Cholo o el Madrid de las estrellas que no ganan.
Flick ha ido cogiendo aires mediterráneos y su fútbol, aunque les pese a algunos, viene imbuido de la escuela holandesa y el nuevo fútbol alemán de presión alta y mayor equilibrio entre técnica y fortaleza. Su Barça desprende tanta alegría como inocencia y eso es algo que hay que corregir. Si se quiere ganar la Champions, más allá del trabajo en los despachos para paliar las injusticias arbitrales, hay que ponerse duros en defensa. La Alemania que ganó su Mundial en 1974 tenía a un tal Beckenbauer, un jugador total que defendía, distribuía y atacaba como nadie. No se trata de hallar alguien de su talla, pero hay que fichar para ser más contundentes tanto en el eje de la defensa como en los costados.
La evolución del método Flick pasa por ser más elásticos, sabiendo jugar con presión alta y con la línea de defensa retrasada. El proyecto Flick merece toda nuestra confianza y buenos fichajes para poder ganar la Champions. De momento, toca centrarse en la Liga.
