
Dar la cara
Era su hora y dieron la cara. Rashford y Cancelo cubrieron los huecos con profesionalidad y talento. La segunda línea blaugrana, cuestionada no hace mucho, le puso ganas en uno de los partidos más difíciles, en el mismo escenario en el que cayeron no hace mucho por 4-0. El Atlético no se jugaba la vida, pero siempre compite y el inglés y el portugués estuvieron a la altura. Suplir a Raphinha no es fácil. El brasileño ha sido, de alguna manera, el espíritu del equipo de Flick, el tipo que contagia y ayuda a decidir, mientras la magia de Lamine se despliega a lo grande. Pero Rashford, que había sido hasta ahora un jugador irregular, con buenos números y un sí pero no, pero no se sabe, se convirtió en un auténtico peligro frente a una de las buenas defensas del campeonato (han tenido mejores épocas, pero con Simeone los colchoneros siempre saben defender bien, aunque al técnico no le gustara el segundo gol blaugrana). Posee potencia, velocidad y buen chut. En su gran oportunidad para demostrar que quiere seguir, votó que sí.
Cancelo fue el único jugador del Barça que apareció en todas las estadísticas entre los cinco primeros (remates, remates a puerta, pases completados, regates completados, pases completados en el último tercio, entradas ganadas, ocasiones creadas, centros intentados y recuperaciones). Fue el líder en entradas ganadas y ocupó el segundo puesto en remates, regates completados y centros intentados. Fue el tercero en remates a portería, ocasiones creadas y recuperaciones; cuarto en pases completados en el último tercio y quinto en pases completados. Una actuación de mérito para un jugador con una extraordinaria habilidad ofensiva (la prueba fue el segundo gol) que lo haría luchar por una plaza en la banda de extremo. Ante el Atlético, por la izquierda, los dos compensaron el peligro inminente que siempre tiene Lamine por la derecha. Son dos jugadores que quieren seguir. Tienen hambre y ganas de permanecer en el Barça. Y cuando se les ha puesto la presión de que debía ser su momento, han cumplido a la primera. Aún queda mucho, pero es una excelente noticia para un Barça que recupera efectivos (Koundé y Balde) con casi la misma rapidez que los pierde (Marc Bernal).