Una entrada de Araujo a Foden enerva a Tuchel
El defensa azulgrana despejó un balón y golpeó después con dureza a al inglés, que tuvo que retirarse 'tocado'
Ronald jugó los 90 minutos; Rashford, una hora, con actuación destacada

- Javier de León
__Corresponsal
El Uruguay de Marcelo Bielsa y Ronald Araujo se quedó con la sonrisa final al empatarle a Inglaterra 1-1 en Wembley. Fede Valverde de penal logró la igualdad, en choque que tuvo dominio británico, con control de pelota casi permanente.
Pero goles son amores, y la celeste que perdía tras la conquista de Ben White en la segunda parte, encontró en un penal que le cometieron al jugador del Oviedo, Federico Viñas, tras buena asistencia de Juan Manuel Sanabria, la chance de la igualdad. Valverde no falló. Remató fuerte, abajo, contra un palo, para sentenciar la igualdad ya en los descuentos. Y más aún, un minuto después, cuándo el partido expiraba, fue Uruguay el que tuvo la última chance en jugada sucia en el área inglesa, dónde no logró conectar el tiro el jugador del Real Madrid.
Tomás Tuchel, el entrenador de la flema, propuso una alineación con ausencias. Bellingham y Saka, fuera de la plantilla. Palmer, en el banco de suplentes. Marcelo Bielsa, el uruguayo, puso todo lo que disponía, con la única gran ausencia de Rodrigo Bentancur , lesionado, en la mitad de la cancha.
Ronald Araujo fue titular en la celeste. Primero acompañado del jugador del Nápoli, Mathias Olivera. Luego, tras la salida por lesión del lateral izquierdo Piquerez, fue Josema Giménez, el atlético, su compañero de zaga.
El defensa blaugrana jugó un partido con claroscuros. Tuvo un gran cierre en el área cuándo Solanke quedaba de cara al gol, pero cometió una infracción muy fuerte sobre Foden. Araújo barrió abajo, pelota primero, y después tobillo inglés, provocando la caída de Foden, y la reacción y reclamo airado de todo el banco local, enbezando la protesta el DT Tuchel.
Inglaterra dominó toda la primera parte. Marcus Rahsford, por el carril zurdo, fue casi imparable. Quedó para el recuerdo una corrida de 40 metros, ante el estéril esfuerzo de tres celestes: Fede Valverde, Canobbio y el lateral Varela.
Pero los 45 minutos se cerraron sin goles. En el complemento el ingreso de Palmer volvió a revitalizar a los ingleses. En jugada sucia tras un corner, Ben White puso la apertura a diez del final.
Todo parecía irse así. Pero el penal de Valverde y esos últimos ataques uruguayos, dejaron a los 2.000 yoruguas más alegres que 90 mil ingleses. Y sin jugar bien, una mueca de satisfacción para una selección que venía de vivir un tsunami como fue la goleada adversa 5-1 ante Estados Unidos en noviembre.
Ahora llegará Argelia en Turín el próximo martes, en el segundo partido de esta fecha FIFA. Y en junio, el Mundial. Allí se acabarán las palabras. Será cuestión de hechos.