"Este Joan Garcia es solo una pequeña parte de un gran iceberg"
REPORTAJE MD
Jesús Salvador, técnico de porteros de Serbia, fue quién subió al de Sallent al primer equipo del Espanyol
Destaca su potencial para ser el mejor del mundo y este viernes se han prometido un gran abrazo en Villarreal


- Ferran Martínez
Jefe de sección | Barça - Barcelona
El posible debut de Joan Garcia (24 años) con la selección absoluta de España puede llegar ante Serbia este viernes. En el banquillo rival estará Jesús Salvador, técnico de porteros del combinado balcánico y una de las personas que mejor conoce al guardameta del Barça porque él lo emergió al fútbol profesional. El fútbol tiene a veces giros caprichosos.
Salvador estaba en Madrid, donde trabaja también como formador en la Federación, cuando supo del cambio de rival. Serbia debía también debía estar en Qatar en este parón, pero el ajuste del calendario llevó a España al otro lado. “Cuando nos dicen que el rival es España, pues maravilloso”, cuenta. “Y la segunda alegría, ver que Joan entraba en convocatoria”.
La historia entre ambos viene de lejos. Salvador fue quien señaló a Joan Garcia cuando apenas tenía 17 años y aún era juvenil del Espanyol. “Sin ninguna duda”, respondió entonces cuando Rufete le preguntó si había un portero preparado para subir al primer equipo. Durante años convivieron en una etapa de crecimiento marcada por la competencia y la paciencia. Incluso cuando la temporada 2022/23 le firmaron a tres porteros: Pacheco, Lecomte y Álvaro Fernández. “Fue un año muy duro para él, pero de altísimo nivel de aprendizaje”, recuerda sobre aquel momento en que las oportunidades no terminaban de llegar.
De aquella etapa le quedó una convicción firme. “Es un portero muy, muy, muy inteligente”, explica. “No es lo mismo jugar a pelota que jugar a fútbol, y él identifica muy bien las posibilidades que tiene”. A eso suma una fortaleza mental poco común: “Aunque pueda sufrir por dentro, no lo expresa. Esa comunicación no verbal hace que muestre una seguridad externa muy buena”.
Su salto al Barça no le sorprendió. Tampoco las dudas iniciales sobre su juego de pies. “Pensaba: cuando lo vean jugar, se les van a quitar”. Hoy, su valoración es clara: “Para mí, rendimiento esperado”. Y añade una imagen que resume su visión: “Todavía hemos visto una pequeña parte de ese gran iceberg”.
Salvador destaca, además de sus reflejos o su velocidad gestual, una evolución clave en la gestión del área. “Antes el portero intervenía después del centro, al remate. Ahora Joan intenta evitar eso”. No solo responde, anticipa y avisa a sus compañeros. En eso también se beneficia el Barça.
La convocatoria con España llega en un contexto de máxima exigencia, con cuatro porteros de alto nivel compitiendo por el puesto. Aun así, no duda: “Se hace justicia”. Incluso se moja en la comparación: “Para mí ahora mismo Joan está el número uno de este ranking”, aunque admite que entran en juego factores como la experiencia o el peso en el vestuario.
Sobre su techo, tampoco pone límites. “El que él quiera. Si mantiene la ambición, el profesionalismo y la humildad, puede ser el número uno del mundo”. Antes, eso sí, está el partido. Uno especial para ambos. “Si no vamos con todo, el talento de España te pasa por encima”, advierte. Serbia responderá con sus armas: “Tenemos talento y físico, así que iremos de tú a tú”.
Y en medio, ese reencuentro anunciado. “Te pegaré un abrazo allí”, le escribió Joan. Será, quizá, el primer cruce de caminos de una historia que, como dice Salvador, apenas ha dejado ver la superficie.

