Que la continuidad sirva para mejorar

Deseando que terminen las bombas y las matanzas de forma inmediata, tenemos que pedirles a los que mandan en el mundo que busquen soluciones, que faciliten el bienestar de la gente en cualquier lugar donde se encuentren. Nosotros terminamos ayer un proceso electoral en el ámbito del club más popular en el mundo del fútbol, que es el Barça, para renovar a media campaña la presidencia y los directivos que le acompañen en los próximos cinco años. Me sorprendió cuando se fijó para la votación final una fecha intermedia del calendario. Luego me di cuenta de que era en medio de una eliminatoria de la Champions y entendía la razón para evitar cualquier riesgo de quedar fuera de la principal competición europea. 

Dicho esto, hemos asistido a una campaña electoral de poca fuerza, con pocas explicaciones y sin compromisos en ninguna de las partes realmente creíble y que ha hecho que el día a día haya llevado al socio de cualquier lugar del mundo a no optar por el cambio y sí confiar en lo que ya funciona. O nos dicen que funciona. 

Lo normal en unas elecciones es que los afectados que tienen que votar conozcan la situación económica, deportiva y social de la entidad para poder hacer una valoración del trabajo realizado por el grupo saliente y compararlo con lo que pueda ofrecer el aspirante de turno. Aquí ha habido muy poco de estos, tanto de un lado como por otro. El socio del Barça no sabe cual es la deuda actual del club, no sabe la situación económica y quién es el que debe recibir lo suyo. No sabe los proyectos de futuro y solamente vive, afortunadamente bien, de los resultados de un equipo rejuvenecido que gana con cierta facilidad en los partidos nacionales y que hay que esperar que consiga los mismos éxitos en el continente europeo. 

Antes esta situación, el socio vota por instinto pero no por análisis real de dónde está la entidad. Laporta, experto tras varios años y mandatos, tiene contactos suficientes en el mundo del fútbol para echar mano de ellos y con su manera de ser, muy flexible, por decirlo de alguna manera, si es necesario, puede cambiar de pareja y unirse a la famosa liga europea o a pasar a rechazarla y dar un salto hacia el otro lado juntándose con el poderoso presidente del PSG, un satélite poderoso qatarí. Y esta es la realidad, nadar y guardar la ropa. Ahora que tenemos presidente renovado hay que desearle los máximos éxitos en todas las decisiones, siempre en beneficio de la entidad. Que sea para la mayor grandeza del Barça.

Un mandato largo para muchos éxitos

Hay dudas en el mundo del fútbol sobre la duración de los mandatos de los presidentes en los clubs que son de propiedad social. Laporta tuvo muy en cuenta esta situación cuando junto a un grupo de empresarios y abogados cuando lo del ‘Elefant Blau’. Había que terminar con la larga duración del mandato del presidente Núñez. No se consiguió en aquel momento pero fue un paso decisivo para que Jan apareciese en el mundo periodístico y futbolístico del azulgrana. Ahora él está en camino de acercarse a Núñez. Esperemos que sus decisiones en estas próximas temporadas sean exitosas y favorables para todos los culés. Tiene la suficiente experiencia y los contactos en el mundo balompie para acertar y engrander todo lo blaugrana. Lo deseamos con todas las fuerzas. Que así sea.

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