El nivel de la Champions
El Barça es un equipo que cuando quiere juega muy bien, pero es irregular. Igualmente, se trata de un conjunto muy técnico y ofensivo. Sin embargo, físicamente es endeble y defiende mal. Tiene jugadores determinantes como ese eje Cubarsí, Pedri, Lamine, pero más allá de Raphinha, carece de jugadores con carácter. Es una escuadra que hilvana muy bien las jugadas, pero comete errores. No puede ser que los rivales rematen solos a gol.
Todo esto se pudo ver contra el Newcastle, un partido que sirvió para ver que, si sigue así, el Barça no está para ganar la Champions. Se puede pasar contra las urracas, pero no seguirá contra cualquiera de esos equipos aguerridos e intensos que hallará en el camino.
Por mucho que se empatara in extremis, el partido contra el Newcastle fue una calamidad. Se perdieron las pelotas divididas y también la mayoría de pases. No se tuvo suficiente control del partido y los marcajes en defensa resultaron lamentables o inexistentes. Para colmo, Joan Garcia salió algo nervioso al partido y el ‘nueve’ no asustó con ninguno de sus remates. Incluso el talentoso Lamine estuvo bastante ofuscado. Es una lectura pesimista, lo sé, pero es que me da rabia pensar que no damos la talla en la Champions. El año pasado nos faltó poco, pero en esta edición andamos lejos del nivel exigido. Hay que ser más intensos y mejorar mucho en lo físico si no la Champions se va a escapar. Es una pena, pero la alta competición no perdona. El Barça es un equipo joven y en crecimiento. Ilusionado y con mucho talento. Podemos quedarnos con eso o buscar la excelencia.
