Aleix Garrido madura a fuego lento en el Eibar
FC BARCELONA
El ex canterano del Barça, que ya ha disputado hasta 24 partidos con el club vasco en Segunda, admitió recientemente que en Ipurua está conociendo otra visión del juego
Xabi Alonso, David Silva o Marc Cucurella, que también fueron armeros en sus inicios profesionales, son buenos precedentes para valorar ese paso que aporta solidez al talento

- Pau recasens
Barcelona
Aleix Garrido (22/02/2004) dejó el FC Barcelona el 30 de junio de 2025, fecha en la que terminaba su vinculación con el club blaugrana. El centrocampista puso rumbo al SD Eibar en busca de las oportunidades con las que no pudo contar con Hansi Flick.
Después de 8 meses, el joven centrocampista acumula 24 partidos en tierras vascas y un rol muy importante en los esquemas de Beñat San José. Pese a que el equipo se sitúa décimo en la clasificación de la Segunda División, el jugador de 22 años sigue dando pasos adelante en su futuro. Garrido, que siempre ha destacado como un jugador que hace jugar al equipo y lleva el ‘timing’ del partido, acumula 2 asistencias. Todo, jugando como interior en un 4-4-2.
La progresión de Aleix se está dando a fuego lento, en una Segunda División muy física y competida. El interior va adaptándose a un fútbol que, lejos de ser el juego de estricta elaboración que mamó como culé, se concentra en ganar duelos.
Con todo, Eibar es una escuela habitualmente muy útil para jugadores que, por sus características, a priori no estarían en el estereotipo futbolístico del equipo armero. En Ipurua pasaron en el pasado profesionales que, en los inicios de sus carreras, vieron otro modelo de fútbol al que conocían, lo que sin duda enriqueció su repertorio. De azulgrana jugaron, por ejemplo, David Silva, Xabi Alonso o Marc Cucurella, entre otros, cuando apenas rondaban la veintena.
A finales de febrero pasado, en El Correo, Garrido admitía esa nueva influencia a la que traía desde su más tierna infancia en La Masia. "Hice muchas charlas con Beñat, mucho video y todo eso se fue reflejando en el campo. Sigo aprendiendo en cada partido, especialmente a nivel defensivo, a hacerme más duro", explicó. Esa evolución es la que le está proporcionando un rol que promete un crecimiento que le llevará hasta donde le lleve su futuro rendimiento.

