
Análisis de un debate potente
No fue un debate menor. Joan Laporta y Víctor Font estuvieron bravos, se lanzaron reproches y defendieron sus posturas con claridad. El debate deportivo lo ganó Laporta con Flick, Deco y un equipo ilusionante (hasta a Font le ilusiona) frente al tridente del candidato que busca más una estructura que una figura protagonista. En el económico, Font llevó la delantera con un Laporta que sustentó haber recuperado el club. Apenas existió un debate social profundo y los dos candidatos se abrazaron y dieron la mano al concluir, como también lo hicieron en un momento de la propia charla en el único instante distendido de un encuentro tenso. Laporta empezó con semblante serio, con un relato bien hilvanado de sus logros, mirando a los ojos a Font, que se mostró muy activo y seguro. Fue contundente al principio y soltó cuerda luego. Con una buena conducción por parte de Jordi Basté y breves intervenciones de Polo, Pallás, Pou y Herrero quedó la sensación de que hubiera dado para más tiempo.
Falta una semana, pero en el primer debate resultó diáfano en qué se basa la continuidad y con un Font mucho mejor que hace cinco años no quedó tan claro por qué es necesario un cambio. El candidato insistió en el no al personalismo, al pasado frente a futuro y se sintió fuerte cuando explicó las comisiones o las empresas que accedían al Barça, pero en otros terrenos se dedicó más a cuestionar que a proponer, mientras Laporta enseñaba las cartas que han salido bien en esta última época.
Seguramente hay más partido del que se pensaba, pero en el debate se siguió viendo a un presidente y a un candidato. A un mejor candidato, sí y a un presidente que mantiene la línea marcada, también. Queda una semana, pero tras el primer debate la sensación es que Laporta ha dejado claras las bases de la continuidad en su gestión y que Font ha expuesto las críticas y las propuestas con claridad, aunque las preguntas siguen en el aire: ¿Es suficiente para llevar a cabo un cambio? ¿Ha quedado clara la necesidad de un cambio? Tras el primer debate la respuesta no puede ser afirmativa. Queda una semana y fútbol por en medio.