El día que Donald Trump se puso la corbata del Barça por un motivo muy especial
El entonces magnate de los negocios fue el maestro de ceremonias del acto de presentación de la mascota olímpica de Barcelona '92, Cobi, en Nueva York y dedicó unas palabras


- Hèctor Coca
Periodista - Barcelona
El actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lleva desde su juventud siendo portada de revistas y periódicos. Si bien ahora lo es por el conflicto con Iran, sus polémicos mensajes y su gestión política, hace años lo era por otros motivos como su divorcio, sus éxitos empresariales, sus bancarrotas, y también por motivos más singulares, uno de ellos relacionado con Barcelona.
Corría el mes de junio de 1991. En plena efervescencia preolímpica, los organizadores de los JJ.OO de Barcelona 1992 decidieron presentar a Cobi, la nueva mascota olímpica, a la sociedad estadounidense.
Cobi se presentó en Nueva York en un acto que reunió a diversas personalidades políticas y del mundo empresarial en el Hotel Plaza de la ciudad norteamericana.
Un gran muñeco inflable de 8 metros de altura se instaló en la fachada del lujoso hotel neoyorquino del centro de Manhattan. La presentación del acto corrió a cargo de Donald Trump, entonces un popular magnate de los negocios.
El multimillonario empresario fue quien recibió en el legendario hotel, entonces de su propiedad, a los representantes de la Cámara de Comercio Hispanoamericana en Nueva York, que eran los impulsores del acto.
Donald Trump, como puede observarse en la crónica de la televisión pública catalana, no dejó nada al azar y lució para la ocasión una vistosa corbata con franjas azulgrana en un claro guiño al Barça.
La crónica de Joan Nogués para TV3 explicaba los detalles del evento. "El presentador era un millonario famoso y conocido en las revistas del corazón", decía el periodista.

Las palabras de Trump a Barcelona'92
"He venido a apoyar y a desear éxito a los representantes de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. Me satisface poder ayudar a presentar en los Estados Unidos a Cobi, la mascota del '92", dijo.

El periodista dejo patente la singularidad, ya entonces, del personaje de Trump. Le definía como el propietario del Hotel Plaza que "ahora dice que está arruinado", añadía "y de otros hoteles, casinos y apartamentos y del 40% del puente aéreo entre Boston, Washington y Nueva York. Algo de dinero le debe quedar, porque para divorciarse de Ivana Trump ha tenido que pagarle recientemente unos 2.000 millones de pesetas", concluía aquella información.
Ahora Trump, ya como presidente de los estados Unidos, vuelve a hablar de España, pero ahora por motivos muy diferentes a entonces.

