
Espíritu e intensidad, por favor
El Barça de Flick volvió ayer al trabajo para preparar el partido ante el Levante. Se prevé un domingo soleado en Barcelona. Cuatro y cuarto de la tarde, una semana sin Champions, la vuelta de Pedri y Rashford... y un rival aparentemente asequible. Una combinación perfecta para no fallar. La cosa pinta bien, aunque el equipo viene de dos derrotas consecutivas y en Can Barça han saltado todas las alarmas. El ambiente en el vestuario está caldeado y Flick ha tenido que brear a sus pupilos para ver si les hiere el amor propio y reaccionan..
El míster alemán no se mordió la lengua tras el fiasco del Metropolitano. Acusó a los suyos de carecer de espíritu e intensidad y les dijo que habían dado una imagen indigna de un equipo que quiere ganar títulos. Directo y al pie.
Por otro lado el Madrid va avanzando en la Liga sin prisa pero sin pausa. Ha cambiado de entrenador, no hace un juego brillante pero es consciente de sus limitaciones y es tremendamente eficaz. Ha ido sorteando las numerosas bajas por lesión que ha sufrido y ahí está, líder de LaLiga y cerca de meterse en la fase final de la Champions. Solo la sonrojante mancha de la Copa les quedará en el currículum, pero eso hoy ya es historia. La capacidad de los blancos en rehacerse psicológicamente es envidiable.
El Barça no solo debería vencer al Levante, sino también convencer. Es un buen momento para volver a desplegar ese juego directo, la intensidad y la variedad de recursos ofensivos que ha caracterizado al equipo de Flick hasta hoy. Aunque sea a la hora de la siesta.