Periodista

La Superliga nunca nació

Sabía que el tema de la Superliga duraría muy poco. Era más bien una manera de amenazar en lugar de llevar a cabo pasos serios con el fin de construir una competición nueva. La Superliga se presentó en un programa de televisión, sin detalles y diría hasta sin nada. Sólo declaraciones para avisar de que había que cambiar el fútbol lo más rápido posible. Y queramos o no, los dos únicos clubes que sostenían la idea eran Real Madrid y FC Barcelona. Claro, apoyados claramente por sendas aficiones. Y ahora pasaré a explicar el por qué según mi punto de vista.

La afición del Madrid venía de tantos logros deportivos que estaba preparada para aceptar lo que propusiese Florentino Pérez y la afición del Barça estaba con tantas ganas de celebrar fichajes potentes que se dijo: “Hostia, ¿600 millones? Pues adelante. Faltaría más”.

Las dos aficiones seguían fielmente a los dos presidentes, cada una persiguiendo un objetivo. La del equipo blanco no podía dudar después de seis Copas de Europa en muy pocos años y la del conjunto azulgrana estaba tan cansada del término “crisis económica” que quería empezar a soñar claramente con los Haaland y compañía.

Mientras tanto, el proyecto no tenía ninguna cosa clara, salvo la sorpresa de que el fútbol podía verse gratis. Algo irreal e impensable a día de hoy. Y con el paso del tiempo, la Superliga iba quedando en lo que es, una simple palabra que murió oficialmente el pasado miércoles. Siempre nos quedarán los recortes de prensa y los programas de televisión para recordarla.

Cargando siguiente contenido...