Albertini: "En Barcelona me trataron como a un rey"

FC BARCELONA

"Recuerdo una vez que volví con Baggio, y él, al ver el cariño de la gente, me dijo: 'Demetrio, ¿cuántos años llevas aquí?", recordó el ex centrocampista italiano, que sólo se alineó 6 partidos como culé

"Rijkaard, ex compañero en Milán, me dijo que necesitaba un entrenador de vestuario; me da vergüenza decir que el primer día no sabía quién era Messi y él sí sabía de mí; en dos entrenos ya supe que era un 'marciano'" 

Demetrio Albertini jugó cinco partidos con el Barça de Frank Rijkaard antes de retirarse
Demetrio Albertini jugó seis partidos oficiales con el Barça de Frank Rijkaard antes de retirarse
Albertini: "En Barcelona me trataron como a un rey"

Demetrio Albertini, mítico ex centrocampista italiano que a sus 54 años puede presumir de haber ganado tres Champions League, dos Supercopas de Europa, dos Copas Intercontinentales, cinco 'scudetto' y una Liga jugó, entre otros clubs, en el Milan, en el Atlético de Madrid y en el FC Barcelona, el equipo en el que colgó las botas en 2005. Pese a que sólo jugó con la camiseta azulgrana seis partidos oficiales, este 'regista' que fue internacional 79 veces con la 'squadra azzurra', aseguró a La Gazzetta dello Sport que a su paso por el Camp Nou le "trataron como un rey". Para corroborarlo, puso como ejemplo una visita a Catalunya junto al legendario '10' Roberto Baggio. "Recuerdo una vez que volví a Barcelona con Baggio, y él, al ver el cariño de la gente, me dijo: 'Demetrio, ¿cuántos años llevas aquí?', le preguntó Baggio irónicamente.

Haciendo memoria, Albertini rememoró cómo fue su fichaje por el Barça. "Rijkaard, mi compañero en el Milan, me llamó y me dijo que necesitaba un entrenador de vestuario. Me apresuré a ir. En Barcelona me trataron como a un rey. Creo que el hombre se destacó más que el jugador", apuntó.

Otra escena en el Barça se le quedó grabada. El primer día, junto al presidente Joan Laporta, le recibió un jovencísimo Leo Messi. "Me da un poco de vergüenza decirlo, pero no le conocía. Acababa de volver de ganar el Mundial Sub-20 con Argentina. Joan nos presentó. Él, sin embargo, lo sabía todo. 'Eres Albertini, centrocampista del gran Milan'. Yo, en cambio, no sabía quién era. Solamente me bastaron dos entrenamientos para darme cuenta de que era un marciano. Y ese equipo tenía a Ronaldinho, Eto'o y compañía...", enumeró.

Con 34 años le llegó la hora de la retirada y en ese recuerdo hay un homenaje multitudinario en el que el Barça, con una aportación de leyendas, volvió a ser protagonista. A su partido de despedida en San Siro, el 15 de marzo de 2006, asistieron 45.000 espectadores.  "También hay una historia detrás. Laporta me pidió que lo jugara en el Camp Nou, llamé a Galliani y le pedí que llegáramos a un acuerdo para jugarlo en San Siro. Y al final lo hicimos allí. Había ocho ganadores del Balón de Oro en el campo, recuerdo que Van Basten estaba asombrado. 'Sólo tú podías reunir a todas estas leyendas, nos hiciste vivir una noche mágica'. Venía de Róterdam... y también quería ganar allí. Capello estaba en el banquillo, era como si hubiéramos retrocedido en el tiempo. Y cuando Marco marcó, el estadio se derrumbó. En las gradas, había padres explicando a sus hijos que ese equipo había hecho historia. La suya, la del Milan, pero al final, también la nuestra", detalló.

De los presidentes y dirigentes que conoció, Albertini dijo que con ellos le fue "fantástico". "Tanto con Berlusconi como con Bartomeu y Laporta. Josep también es amigo mío; vino a Villa Raverio cuando murió mi padre. No quiso perderse el funeral. Fue un gesto que nunca olvidaré", dijo agradecido.

Eso sí, en una carrera tan exitosa como la suya, el Milan es el equipo de su vida, tras haber disputado 293 partidos entre 1991 y 2002. Y entre tantos partidos se queda con uno, precisamente ante el Barça: la final de la Champions League de 1994. "Si  tuviera que elegir, diría la final de Atenas del 94. Fue un año fantástico, y ese fue el partido perfecto. Massaro marcó un doblete, junto con los goles del genio Savicevic y mi amigo Desailly. Marcel y yo formábamos una gran dupla", destacó. 

La entrevista de La Gazzetta delo Sport, decano de la prensa deportiva europea junto a Mundo Deportivo, dejó otros episodios curiosos de su carrera, como la tirantez con un entrenador habitualmente tan paternal como Carlo Ancelotti o la anécdota que vivió en la tanda de penaltis de la final del Mundial de 1994, ganada por Brasil ante Italia y en la que a él le tocó ir a los once metros. "Perder una final del Mundial así fue terrible. Pero, ¿sabes?, tenía 22 años y toda mi carrera por delante. Tenía la temeridad y la despreocupación del jugador más joven del grupo. Recuerdo que Sacchi me preguntó si me apetecía tirar, y lo hice sin pensarlo. Mientras tanto, algunos se escondieron detrás del banquillo para evitar tirar. Nunca revelaré sus nombres, pero uno jugó en el AC Milan y el otro en el Inter...", concluyó sin dar nombres.

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