Con la brújula Bernal, mejor

1 METE DADASON, PERDONA LEWANDOWSKI. Algunas ruedas de prensa sirven para ‘aflojar’ al rival con halagos y, de paso, esconder la idea de juego que vas a desarrollar. Pero existe algo importante para que se dé todo eso, que el equipo adversario sea mejor y, además, no caiga en la trampa.

El Copenhague de Neestrup situó dos fronteras, de 5 más 4, delante de su portero Kotarski dejando descolgado al joven Viktor Dadason. Le salió bien en este primer acto gracias a dos acciones decisivas en el uno contra uno.

Nos cogió abiertos en defensa Dadason y, irremediablemente, batió a Joan Garcia. ¿ Lo mejor ? Quedaban 86 minutos en juego. Y lo peor, dentro de un Barça que no podía superar la gran muralla danesa, que Robert Lewandowski no devolvió el gol al topar su remate con Kotarski.

Ese fue el resultado en las individualidades. En el juego colectivo, mucho dominio blaugrana pero con Olmo tan cerca de Eric Garcia que fue más centrocampista que interior o mediapunta.

2 CON BRÚJULA MARC BERNAL, MEJOR. Y es que modificar esa posición, la de Dani Olmo (y de paso, la de Fermín también) era fundamental para mejorar la elaboración del fútbol azulgrana. Flick reinició el encuentro con Bernal y todo volvió a encajar.

Con una puesta en escena mucho más numerosa y agresiva del F.C.Barcelona, al Copenhague le cayó el chaparrón. Por dentro con Fermín y Olmo por delante de Marc y por fuera con Lamine, el equipo fue otro.

Encontraba a Raphinha, llegaba a Lewandowski y casi siempre se jugaba cerca o dentro del área visitante. Se quitó el dolor psicológico el polaco facturando el regalo de Lamine al que había asistido magníficamente Olmo.

La ansiedad blaugrana fue desapareciendo y cuando el propio Lamine Yamal hizo el 2-1, minuto 60 con pizca de fortuna al rozar su zurdazo con un defensa, el ritmo y las buenas posiciones fueron cocinando el resto de partido.

3 ATACAS BIEN, DEFIENDES MEJOR. Fue un alivio para los defensas y para Joan Garcia ver cómo atacaba el equipo. Había desmarques entre pasillos, regates, paredes y una verticalidad que en el primer tiempo, faltó.

Desde luego que Hansi Flick fue recuperando la mejor versión del Barça gracias a los cambios y al rendimiento de todos los partícipes. Con el gobierno del conjunto azulgrana y el resultado, también bajo control -el Copenhague siguió con línea de cinco atrás-, las incorporaciones de Rashford, Ferran, Araujo y Casadó pusieron el finiquito a una noche felizmente reconstruida.

Hizo el 3-1 Raphinha gracias a un claro penalti cometido a Lewandowski y cerró el numerador, con el cuarto gol, Marcus Rashford de falta directa.

Segunda parte bien delineada por Marc Bernal que volvió a demostrar que puede jugar en el vértice para, así, liberar a sus compañeros de medio campo. Clasificados con carácter y pegada pero hay tareas que deben mejorar. Por ejemplo, no acostumbrarse a remontar. Cuando entra el fútbol, el Barça defiende mejor.              

Cargando siguiente contenido...