Terminado el primer cuarto de siglo es interesante mirar el palmarés de las cuatro grandes ligas. La gran constatación es que los campeones de España, Inglaterra, Alemania e Italia cada vez se concentran en menos clubes. Equipos que durante estos primeros 25 años han ganado los respectivos campeonatos -Valencia, Roma, Leicester, Werder Bremen, Wolfsburgo, Sttutgart- parece que cada vez será más difícil que vuelvan a repetir título.
Las sorpresas, en los torneos largos, de la regularidad, cada vez tienen menos cabida en estas competiciones. Nada es imposible, pero las diferencias de presupuestos, de plantillas y de estatus tienden a la escocialización de las grandes Ligas. Ahí, Rangers y Celtic se han repartido los últimos 40 títulos.
El reparto de las 10 últimas Ligas en Europa
En España, entre Barça y Madrid han conseguido 9 de los 10 últimos campeonatos. El Atlético sigue siendo una opción. En la Bundesliga, el Leverkusen de Xabi Alonso logró arañarle uno de los 10 títulos al intratable Bayern. En Inglaterra, nadie duda de que el United o el Arsenal, que llevan más de una década sin Premier, volverán a levantar el trofeo.
Quizá es la competición más abierta, a pesar de que la era Guardiola en el City ha marcado un antes y un después de ese competido torneo. En Italia, a los tres históricos, se ha sumado un Nápoles que está llamando a la puerta para quedarse entre los grandes. La segunda conclusión es que hay demasiados equipos, en las grandes ligas, que empiezan cada campeonato sabiendo que no van a ganarlo ¿Y en la Champions? En la última década solo ha habido dos clubes que se han sumado al club de los campeones: el City y el PSG. Dos equipos de dos grandes entrenadores, pero financiados por multimillonarios estados árabes


