Gerard Martín (23 años) compareció antes del partido contra el Eintracht de Frankfurt ahora que está siendo importante como central. El defensa, que esta temporada ha alternado el lateral con el rol en el eje de la zaga, reconoció que su adaptación responde a un plan trabajado desde verano. “Había jugado un par de años en línea de cinco. De central es importante tener salida de balón, es uno de los aspectos”, explicó, subrayando que Flick ya quiso probarle ahí en pretemporada y que él asumió el reto: “El día que iba a jugar me preguntó si estaba preparado y le dije que sí”. Ahora, con continuidad, asegura sentirse cómodo: “Es una posición en la que el míster me probó en pretemporada y me siento bien. Me encuentro bien en las dos posiciones y el entrenador decidirá”.
El defensa catalán detalló las diferencias que ha notado en el cambio de rol. “De lateral, en la presión tienes que saltar más arriba, como central hay que estar más atento a los duelos. Estamos mejorando, como se ha visto en los últimos partidos”, apuntó. También reconoció que, al haber jugado casi siempre de lateral, no se había fijado demasiado en centrales, pero en este proceso ha empezado a hacerlo: “Me fijé en los centrales de nuestro equipo para ayudar en la adaptación”. En ese sentido, elogió a Iñigo Martínez, ahora en el Al-Nassr: “Hizo un gran año pasado. Era un líder y he visto imágenes suyas para ver cómo hacía las cosas”.
Gerard Martín también habló de la trascendencia del próximo compromiso europeo, con el Barça obligado a no perder terreno. “Estamos en buena dinámica y queremos seguir mejorando. No podemos dejarnos más puntos en Champions. Tenemos que ganar y estar arriba”, afirmó. Jugar en el Spotify Camp Nou, asegura, añade motivación: “Siempre es motivador jugar allí. En Champions tenemos un punto extra y estamos muy motivados”.
Prudente tras la derrota de Madrid
Preguntado por la lucha liguera y el reciente pinchazo del Madrid, Gerard Martín evitó cualquier triunfalismo. “Vi el partido. Tampoco significa mucho. Hace unas jornadas estábamos nosotros por detrás. Está claro que es mejor tener margen, pero hay equipos que están apretando como el Villarreal”, recordó. Sobre si el Barça es favorito al título, se mantuvo en la misma línea prudente: “No sé si somos favoritos. Hay que ganar todos los partidos posibles para no perder esta ventaja”.
El defensa admitió además que vive un momento especial en clave personal. “Me siento importante en el equipo y así lo transmite el entrenador con su confianza. Ahora estoy de central, pero no me siento más central que lateral. Jugaré donde diga el entrenador”, aseguró. También se permitió una reflexión íntima al hablar de sus abuelos: “Tienen un papel muy importante. Desde pequeño estoy muy unido a ellos. Ahora es más complicado, pero quiero seguir dándoles alegrías”.
No esquivó tampoco su frustración tras el mal trago vivido en Milán, en la semifinal de la temporada pasada, que convirtió en motor para crecer. “Fue un punto de inflexión. Szczesny me quiso animar y me dijo que mirara dónde estaba hace dos años. Me dijo que tenía que estar contento y que tuviera la cabeza alta”, recordó. Y, ante el ruido en redes sobre el supuesto “triunfo del fútbol obrero”, fue claro: “He visto algo, pero no sé de dónde sale. Yo me defino como un chico humilde y trabajador”, concluyó.

