Mentalidad de tiburón

El FC Barcelona fue un vendaval que arrasó al Betis en media hora. Fue el Barça de Ferran Torres. Marcó un ‘hat trick’ sin despeinarse para que el equipo, acostumbrado a recibir un primer golpe para reaccionar, remontara por enésima vez. Los azulgrana homenajearon a la mentalidad del tiburón. Exhibieron una mezcla de instinto depredador, carácter ganador, habilidad cognitiva para atacar las debilidades de su presa y acierto y eficacia en cada dentellada. Probablemente, Ferran es el delantero que más ha evolucionado en las últimas temporadas gracias a su fortaleza mental, su capacidad de aprendizaje y adaptación, y su persistencia para aprovechar cada minuto. No hay nadie más que él que haya creído en sí mismo. Cuanto mayor es la crítica, más contundente es su reacción. Quien aspire a su mejor versión, que esa es la verdadera victoria, debería seguir su trabajo mental. A Ferran le encanta transmitir a los más jóvenes sus 10 mandamientos: crecerse ante las adversidades, relativizar los problemas y entender las prioridades, trabajar la autoconfianza, aprender a vivir desde la madurez emocional, mantener siempre los pies en la tierra, tener un entorno blindado y aceptar sus críticas (los comentarios externos no deben afectar), no olvidar nunca los valores fundamentales (empatía, respeto, sacrificio, compañerismo y solidaridad), entrenar con y sin botas (cuidando la alimentación y el descanso), aspirar al liderazgo porque ayuda a crecer, y la ambición debe ser diaria, siempre hay que aspirar a más. Admirable y ejemplar, como el Barça de Flick.

Cargando siguiente contenido...