Raphinha marca el camino a seguir. Desde su irrupción en el partido contra el Chelsea marcando la línea de presión con un partido perdido, sus dos asistencias contra el Alavés y su partidazo contra el Atlético, el Barça tiene otra cara.
Está claro que los regresos de Pedri y Joan Garcia ayudan muchísimo, pero si el equipo tiene un alma y un espíritu que seguir es el de este fantástico jugador que un día regresó del ostracismo para convertirse en uno de los mejores del mundo por su intensidad y su presión. Esto puede marcar el camino de Araujo que merece las críticas que recibe sobre el campo pero que como persona precisa de todo el apoyo y cariño. Siempre hay tiempo para regresar fortalecido y crecer.
El fútbol es un estado de ánimo y el equipo requiere a aquellos que puedan darlo todo y presionar con gran intensidad. Si no el método Flick no funciona. Contra el Atlético se vio la mejor versión. La semana anterior contra el Chelsea, la peor.
Va siendo hora de tomar una dirección, una ruta de navegación, un destino claro y no es otro que el que marca Raphinha. Compromiso, intensidad, clase y determinación. Sólo así podrá el Barça conservar el liderato y superar el partido contra el Frankfurt.
Es una gran noticia que el capitán Raphinha haya vuelto incluso para consolar a su propio entrenador cuando acaba un partido cabizbajo. Es una pena lo de Olmo, pero vuelve Fermín.
El fútbol, como la vida, puede ser maravilloso si uno cree y se entrega con absoluta devoción. Y como decía Laporta, es precioso que nuestro Barça siga representando la libertad.