El Barça consiguió la cuarta remontada de la temporada y recuperó el liderato en un partido con un mal inicio, una buena reacción y un final sufrido, hasta el gol de la sentencia en el 93 de Olmo, el MVP que firmó un doblete. Con el retorno de Raphinha ha vuelto la velocidad al ataque, Lamine sigue mostrando su clase en cada balón, lástima que a veces se adorne con innecesarias florituras y resulte más efectista que efectivo. Lewandowski y Rashford deberían aportar más. Joan Garcia volvió a demostrar que es un porterazo, pero que fuera de los más destacados del partido contra el Alavés es un mal síntoma.
A pesar de que este Barça suma los mismos puntos que la temporada pasada a estas alturas, la sensación es que debe mejorar. Seguro que lo hará con la vuelta de Pedri, que dará mayor posesión y control. Flick dijo que no pensaba cambiar su estilo de juego pero debería plantearse incluir alguna variación para ganar solidez, y no ir siempre a tan pecho descubierto cuando el equipo no está bien físicamente y se enfrenta a rivales fuertes que penalizan mucho sus desajustes, como Chelsea, PSG o Real Madrid. En la Champions, no gana el más valiente sino el que compite y defiende mejor. El partido contra el Atlético es una buena oportunidad para cambiar.
Ayer, muchos socios volvieron a sufrir otro mal servicio y se quedaron sin entradas a poco de empezar el partido, teniendo que hacer largas colas en la OAB. No es una incidencia aislada. El abonado está harto de tanta incomodidad. Con lo fácil que era un carnet y un asiento fijo