
La misma película
1. PRESIÓN ALTA, PEGADA Y ÁNIMO DE REVANCHA
Me gustan los titulares cortos pero esta vez no pude sintetizar este primer tiempo del Clásico. El gran duelo en el Bernabéu fue desigual pese al empeño de Pedri y De Jong por meter al Barça en un fútbol más veloz e incisivo.
Mientras el conjunto de Xabi Alonso no cejó en su empeño de presionar en campo blaugrana, estrategia: emparejamiento sostenido, los de Hansi Flick degustaron más la pelota aunque sin Lamine y Rashford (extensible a Balde y Koundé) conquistando línea de fondo. Por dentro hubo cierto dominio pero por fuera, Carreras y Valverde podían mantener el orden y, por ende, el de sus compañeros.
Ayer Lamine no encaró con reiteración y ese alivio psicológico/posicional lo notó la defensa blanca y, negativamente, el ataque azulgrana. Sin regates ni cambio de ritmo resultó más fácil defender para el conjunto blanco.
Ya el primer cuarto fue significativo porque dejó claro quién tenía más pegada y ánimo de revancha. Gol (golazo de volea frontal) anulado a Mbappé, penalti cancelado, oportunidades sin acierto final; todo pasaba en área nuestra hasta el punto que Szczesny enseguida pasó a ser protagonista. El Madrid jugaba una final y el Barça un gran partido de Liga. El festejo final, al margen de la tangana, lo demostró.
2. FERMÍN IGUALÓ PERO LA ‘PELÍCULA’ SIGUIÓ SIENDO LA MISMA
El Madrid lograba dejar sin trabajo a Courtois, primer remate azulgrana en el minuto 33, y con el gol de Mbappé, minuto 22, rentabilizaba el trabajo de presión colectivo.
Le interesaba al Barça acudir a las posesiones largas, para bajar el ritmo físico local, pero siempre que Ferran Torres pudiese participar. Atacar con buenas posiciones ayuda pero lo más dañino, para los adversarios, es hacerlo multiplicando desmarques. Ayer los blaugranas abusaron del juego de posición en vez de llegar por alguno de los pasillos.
Sólo Fermín, derechazo en área en el minuto 38, pudo responder al gol de Kylian pero sin llegar a cambiar el libreto de actuación merengue. Con energía física (y mentalidad de revancha) y llegando con varios jugadores al área de Szczesny, el Madrid se fue al vestuario recompensado por el 2-1. Vinicius fue hasta línea de fondo y Belllingham remachó en línea de gol casi a puerta vacía. El Barça seguía sin cambiarle el partido al Madrid.
3. FLICK LO INTENTÓ PERO NO PUDO RESCATARLOS
Estaba claro que la pérdida de aporte físico, madridista, podría jugar a favor de quienes saben jugar a uno o dos toques.
Antes de que ese tiempo llegase, entre el 60, 70 o 80 de partido, dependiendo de cada jugador, ‘penalti a favor del Madrid’ recién reanudada la segunda parte.
Momento muy delicado para el Barça bien salvado por Szczesny adivinando el lugar preferido de Mbappé. Quedó tiempo para todo, sí, menos para la remontada blaugrana. Con más posesión de pelota, cambios de sistema (De Jong de central), jugadores de banquillo y otra vez Araujo de ‘9’, los de Flick quisieron pero no pudieron batir a Courtois. El empate, ya en el tramo final, pasó a ser la esperanza culé. El único que presentó un pase de gol fue Lamine, jugando por dentro cuando Roony Bardghji entró en banda derecha, para Koundé. Pero Jules controló con el pecho duro (en vez del blando, el de almohada) y no pudo empatarlo en la misma cara de Courtois. Queda mucha Liga pero falta mucho Barça.