Tiene un mérito incalculable que un portero que hace 13 meses estaba en la tumbona de Marbella fumando y disfrutando del sol siga siendo un bastión del Barça para un partido de la envergadura de un Clásico. Para Wojciech Szczesny, el medio escénico que el Bernabéu impone muchos días no existió. Un Madrid que salió a verlas venir y viviendo del error del Barça, constante e imperdonable en la creación, pudo incluso golear pero la imponente figura del portero polaco dejó con las ganas a sus 35 años a un rival hambriento tras claudicar una y otra vez en los cuatro Clásicos de la temporada pasada.
Confesó 'Tek’ en la previa que Kylian Mbappé le tiene tomada la medida. “Tiene un don contra mí”, admitió tras haber recibido ocho goles del francés, cinco la campaña pasada. Pero Szczesny demostró por qué hay pocas cosas que le hagan perder la tranquilidad y más a estas alturas de la vida. Incluso un penalti señalado por Soto Grado a instancias del VAR de Iglesias Villanueva tras una mano de Eric Garcia en el área cuando el balón se perdía ya por la línea de fondo. El riojano no dudó ante la cámara y señaló una pena máxima que el portero detuvo de forma excepcional a Mbappé en el minuto 52. Habría sido el 3-1 para el Real Madrid y casi la sentencia para los blancos pero la manopla izquierda de ‘Tek’ lo frustró manteniendo con vida al vigente campeón de Liga.
Después de encajar los cuatro que le lanzaron la pasada campaña y los dos de este curso, es el primer penalti que Szczesny para desde que llegó al Barça para sustituir al lesionado Marc ter Stegen. Capaz de abortar además una pena máxima a Leo Messi en el Mundial-2022, esta vez le tocó suplir a Joan Garcia sacando nota altísima con un partidazo en el Bernabéu.
Su primera mitad ya había sido fantástica con cuatro intervenciones tras tocar incluso el balón con el pie derecho en el 1-0 de Mbappé. El gol dio alas a los blancos ante un Barça sin rumbo que concedió otras ocasiones claras de Mbappé, Huijsen, Vinicius y Bellingham. Llegó con aire el vigente campeón al intervalo como también pudo sobrevivir gracias a Szczesny con más de media hora por delante tras su paradón en el penalti. El Madrid fue perdiendo protagonismo en ataque aunque siguió llegando con chuts menos fieros que atajó ‘Tek’ pero al Barça, con un Lamine Yamal desconocido, le faltaron recursos para aprovecharlo y regalar algún premio al polaco. Lo merecía. De Thibaut Courtois pudo hablar más la Juventus que el Barça. Mal síntoma.


