Flick estuvo contundente en la rueda de prensa, pero tiene un lío para alinear un ataque consistente. Solo dispone de dos jugadores en plenas condiciones: Rashford y Roony, ya que Lamine regresa después de una lesión. No puede contar tampoco con Olmo, con lo que da vueltas a colocar de titular a Fermín, que también vuelve de un plazo de inactividad.
No hay ninguno de los tres máximos goleadores de la temporada pasada: Lewandowski, Raphinha y Ferran y el técnico germano piensa en poder colocar en banda a Balde, más como extremo, o tirar de la cantera con Dro de mediapunta o Toni Fernández. Hay bajas, pero también alternativas.
El Girona ganó su único y último partido ante el Valencia pero aún se encuentra en zona de descenso y tiene muchas bajas en el mediocampo. Son dos equipos que necesitan puntuar. El Barça lleva dos encuentros seguidos perdidos y el equipo blaugrana nunca ha sido derrotado tres partidos seguidos con el técnico alemán en el banquillo.
Además, Flick debe evaluar más allá del encuentro con el Girona, ya que es semana de Champions frente a Olympiakos el martes y el domingo contra el Madrid en el gran Clásico. Los próximos cuatro partidos del Barça se juegan antes de las 7 de la tarde, cuando el mejor horario para los blaugrana siempre ha sido a las 21.00h. Pero Flick nunca ha puesto excusas en este sentido y el equipo necesita borrar las dudas de los dos últimos encuentros que se han extendido demasiado con el parón de las selecciones. Un Barça-Girona, estén como estén, siempre ha sido un gran enfrentamiento.