Empieza el espectáculo

Cada año pienso lo aburrido que resulta empezar la temporada futbolística otra vez desde cero. Y cada año me ocurre lo mismo: no entro de verdad en el juego —ni en La Liga ni en la Champions— hasta que no terminan estos dichosos parones de selecciones. Qué aburridos son, y más aún cuando todo parece ya decidido.

Finalmente, tras estos primeros partidos del grupo E para la clasificación del Mundial ante Bulgaria (2), Turquía y Georgia, da la sensación de que la temporada empieza de verdad. El foco de los aficionados vuelve a lo importante: las competiciones de clubes.

Habrá otro parón en noviembre para disputar los partidos de vuelta, pero para entonces el FC Barcelona ya habrá jugado el Clásico. Quién sabe, quizá incluso haya regresado al Camp Nou, aunque sea a medio gas. Ese cambio de escenario podría traer consigo un cambio de mentalidad, de humor y de todo. Ya veremos qué ocurre.

Este parón de selecciones no ha podido ser más polémico. Lesiones y alineaciones han generado debate, y como casi siempre, los peores parados son los jugadores del Barça. Falta de atención, exceso de minutos, descoordinación médica... Sea lo que sea, las bajas de Robert Lewandowski, Ferran Torres y Dani Olmo, y la salud de Pedri, son preocupantes. Igual de llamativa fue en su momento la decisión del seleccionador de sacar del once a Pau Cubarsí para colocar al jugador del Real Madrid, Dean Huijsen.

La falta de jugadores españoles en el Real Madrid es más que alarmante, sobre todo para ellos que tienen el sello del españolismo en su ADN. Por eso su presencia en la Roja —con el siempre polémico Dani Carvajal y el propio Huijsen— parece casi obligada, aunque no siempre justificada.

Y hablando del seleccionador, Luis de la Fuente, crea dudas. Aquel aplauso a Rubiales durante la tristemente célebre rueda de prensa en la que el expresidente se negó a dimitir sigue pesando. Luego pidió disculpas, pero la sombra quedó ahí. Además, sus decisiones tácticas no ayudan: cada vez que tiene un partido controlado, realiza cambios que complican las cosas. Pese a los éxitos de la Roja, especialmente en la última Eurocopa, De la Fuente no transmite buenas sensaciones.

Superado el capítulo de la Roja, empieza lo bueno. El espectáculo. Este mes espera al Barça un calendario exigente: Girona, Olympiacos (ambos en casa) y el Clásico en el Bernabéu. Con la enfermería llena, los azulgranas afrontan este tramo con muchas dudas: no solo por las ausencias, sino también por su juego y su táctica.

Hansi Flick, que debe de estar asombrado con el club en el que ha aterrizado, parece luchar contra demasiados frentes: sus adversarios, su propio vestuario, sus planteamientos, la directiva, la falta de un estadio permanente y los arbitrajes, que hasta ahora —en solo ocho jornadas— han sido calamitosos.

Con el Real Madrid a solo dos puntos en la clasificación, el espectáculo empieza ahora. Veremos cómo termina el mes. Será entonces cuando, ya inmersos de lleno en la temporada, dejemos atrás la anterior y volvamos a disfrutar del fútbol de verdad.

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