El nivel

El partido contra el PSG ha servido para que el Barça sepa cuál es el nivel que se precisa para aspirar a la Champions. Jugar no se jugó mal, pero de nuevo el equipo pecó de inexperto e inocente. Pese al dominio de los franceses, el Barça tuvo buenas ocasiones para marcar el segundo gol y las malogró. En defensa concedió demasiadas facilidades a un equipo que juega muy bien, por lo que habría que replantearse esa línea tan adelantada.

Podemos alcanzar el nivel, pero hay que estar a la altura de la exigencia física de los rivales y no perder el control del centro del campo. Pedri es excepcional y De Jong aporta cosas, pero en la Champions hace falta más músculo. Tenemos una cantidad de medios inacabable pero no hay un jugador escoba como lo fueron Touré Yaya o Davids. Rivales como el PSG te juegan con Khafi y una nómina de jugadores que son un portento físico, como Nuno Mendes que debió ser expulsado. De nuevo, los árbitros no son muy benévolos con el Barça en la Champions. Su segunda amarilla era de libro.

El PSG fue mejor y hay que aprender de los errores. Hay tiempo para corregir, pero me temo que habrá que pescar algo en el mercado de invierno porque con el filial no va a bastar. Por su parte, Flick ha de tomar decisiones tácticas que contribuyan al equipo, no que le expongan. Si nos presionan arriba, debemos saber salir, aunque sea en largo, y hay que pensar opciones a esa defensa tan adelantada.

Perder a estas alturas de la temporada no es grave, pero no hay que dormirse en los laureles. De momento, no somos los mejores.

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