
Olmo, Lamine y liderato
1. GRAN DOMINIO SIN PODER DESORDENAR A LA REAL.
Con un once ‘juvenil’ pero guiado por De Jong y Pedri el Barça amagó mucho pero pegó poco en el área de Remiro. Salvo tres oportunidades bien creadas pero despejadas por el meta visitante, la Real Sociedad (con el equipo B sobre el césped y el de más talento en el banquillo) se sentía cada vez más segura a medida que fueron pasando los minutos.
El conjunto de Flick gustaba elaborando y poniendo el partido en campo 'txuri urdin' pero al llegar al tres/cuartos de campo no lograba meter el cambio de ritmo. Para los pasadores, perjuicio porque tenían que sostener la tenencia de pelota y, para no perderla, jugar demasiado en horizontal.
En el minuto veinticinco ya estaba pensando en Ferran, Lamine y Olmo si el Barça no lograba más velocidad con mejores desmarques. Esto afectaba a Lewandowski como pudimos comprobar comparando su primer y segundo tiempo.
2. OTRA VEZ A REMONTAR.
La Real dejaba libre al central Araujo que, con buen criterio, decidió probar suerte chutando desde fuera del área. De Jong dominaba y Pedri se asomaba al balcón del área visitante cuando llegó la sorpresa: gol del equipo donostiarra, minuto 31, creado por Guedes para Barrene con firma final del lateral Odriozola disfrazado de delantero centro.
Enseguida apretó el acelerador el once de Hansi Flick, el balón fue de bota en bota a más velocidad, y con Koundé y Gerard Martín arriba la Real de Francisco Ramos se replegó aún más.
Estropeó la alegría visitante, minuto 43, un cabezazo limpio de Jules Koundé ganando el primer poste tras centro de Rashford desde el córner. A vestuarios con la afición blaugrana más aliviada porque ser líderes estaba la mente de todos, jugadores y afición desde ayer por la tarde. Desapareció el 4-1-4-1 visitante porque la misión colectiva era tapar aclarados y, sobre todo, llegar al descanso con el fabuloso botín.
3. OLMO, LAMINE Y LIDERATO.
Dro y Roony dejaron buenos detalles pero la diferencia de calidad, y lectura de juego, entre ellos y los cambios que introdujo Flick enseguida se notó. Con Dani Olmo ocupando aclarados por dentro y con Lamine Yamal, ipso facto.
El media punta proporcionó más ventajas para Pedri y De Jong, con desmarques de apoyo o ruptura, y la entrada de Lamine confirmó la gran sospecha: el asalto espectacular al orden defensivo de la Real. El gran beneficiado fue quien más corrió y pocas tocó en el primer acto, Robert Lewandowski. El goleador polaco, por fin, se le empezó a amontonar el trabajo.
En la primera acción de uno contra uno, con Sergio Gómez recién entrado para pararlo, el extremo azulgrana realiza un cambio de ritmo, entra en área y con su centro de diestra, bien templado, Lewandowski factura de cabeza el 2-1. Montjuic de fiesta asistiendo a otra remontada y al Barça líder en solitario.
De ahí hasta el final, un ‘tú a tú’ entre Real y Barça sin parar la pelota en medio campo. Con toda la artillería ofensiva blanquiazul sobre el césped y Ferran Torres por parte blaugrana, los dos instantes más relevantes: un zurdazo de Kubo al larguero y el tercer gol azulgrana perdonado por Lewandowski, regalo final de Ferran Torres, en otra gran acción de Lamine. Al larguero también pero con el tiempo consumido y los tres puntos en el saco. El líder responde en situación crítica pero debe mejorar sus inicios de partido.