La marcha de Iñigo Martínez ha dejado al Barça sin su líder natural. Más allá del problema en el eje de la defensa que yo resolvería dejando a Cubarsí en su sitio, por la derecha, y poniendo a Christensen por la izquierda, el equipo se ha quedado sin la figura de un líder que manda y cohesiona al grupo. En un equipo tan joven como éste hace falta un líder que con su carácter impulse a los suyos y sea también como una extensión del entrenador en el campo.
Una persona con carácter y carisma como antes lo fueron Migueli, Schuster, Bakero, Puyol, Piqué o incluso Luis Enrique. En este caso, no es una cuestión de calidad sino de carácter. Alguien que llame a cerrar filas y que imponga respeto a los demás. Yamal puede ser la estrella y Pedri la brújula, pero ninguno tiene la capacidad de liderar como un verdadero capitán. De Jong podría ser un líder pero en las temporadas que lleva siempre se ha quedado a medio camino. Así que andamos huérfanos en este sentido.
‘Lewy’ puede serlo en la delantera, pero no más allá. Habrá que fichar o ir pensando en quién puede tomar este rol. De momento, dentro de la plantilla no veo a demasiados candidatos, más allá de que me encantan tanto Casadó como Bernal, pero les veo todavía demasiado jóvenes. Joan Garcia apunta maneras. No me extraña que Flick ande un poco mosqueado porque lo de Iñigo nos cogió a todos a contrapié. Me temo que Deco no tardará demasiado en lamentarlo. Vienen partidos importantes y el Barça va a tener que demostrar carácter y unión. Esperemos que pronto surja un líder natural o improvisado.