Durante los dos últimos meses, en plena campaña de intento de desprestigio de Marc ter Stegen para intentar que se fuera del Barça, se le llegó a desposeer del brazalete de capitán “temporalmente”. Cuando firmó el papel que quería el Barça sobre su baja de larga duración para poder inscribir a Joan Garcia, se le restituyó la capitanía. En ese período incómodo de comunicados cruzados, dimes y diretes, no fueron pocos los jugadores culés que se significaron dando el apoyo a su capitán por sorpresa de los jerifaltes del club.
Recientemente, y en un medio alemán, incluso Hansi Flick tuvo que reconocer que no había estado a la altura en su trato hacia Ter Stegen. Durante lo que va de temporada, también, y con un Barça que ha jugado muy bien la pretemporada y muy discretamente lo que va de Liga, un sinfín de analistas están rajando sin tapujos de los capitanes del equipo y de su falta de liderazgo. Parece como sin ese Iñigo Martínez, que tiraba la línea del fuera de juego y que llevaba croissantitos a los compañeros después de una victoria, el vestuario haya perdido el faro que los guiaba. Ni tanto ni tan calvo.
Solo hay que leer la entrevista en exclusiva que el hombre-noticia del final de mercado ha concedido a Mundo Deportivo para darse cuenta de que los capitanes del Barça desempeñan bien su papel, de puertas para adentro. Cuenta Fermín que los jugadores con ascendencia hablaron bastante con él en los días delicados, previos a la decisión de quedarse. Cita en primer lugar a Ter Stegen y, explícitamente, habla de Araujo, de Pedri y también de Raphinha. Todos ellos, pues, estuvieron a la altura, aconsejándole sobre la importancia de quedarse en el Barça… y pisar un Camp Nou en el que Fermín todavía no ha debutado.