Hansi Flick quiere un Barça tan dominante, goleador y triunfador o más que el de su primera temporada en el banquillo culé, pero con el punto de partida de potenciar aún más la profundidad de su plantilla que el año de su estreno. Esa voluntad ha aflorado claramente en los dos primeros partidos de Liga, en los que el técnico azulgrana ha utilizado ya a todos los futbolistas de campo de los que dispone y solamente en la portería ha apostado exclusivamente por el recién fichado Joan Garcia.
Repartir esfuerzos, implicar a todos y llegar al tramo decisivo del curso en las mejores condiciones de autoestima individual y colectiva marcan su hoja de ruta para intentar repetir título en Liga, Copa y Supercopa y aspirar, con más base, a ganar la Champions League.
Son 19 los jugadores que, ante Mallorca y Levante, ha alineado el entrenador para apuntarse dos triunfos en la Liga. Todos sus futbolistas inscritos, salvo el portero Iñaki Peña, en la rampa de salida con destino a Elche, han colaborado personalmente en la causa común, incluso Jofre Torrents, lateral con ficha ‘ascensor’.
El método de Flick en su segunda temporada busca objetivos equiparables al de la primera, pero con un camino más subrayadamente colectivo, a través de la máxima implicación individual y estimulando la competencia. No quiere rezagados -que alguno hubo en el curso 2024-25- ni caras largas. Su petición acerca de los futbolistas pendientes de inscripción no es estética: los quiere para alinearlos. Los jóvenes de la casa ya tienen un año más y han crecido ganando títulos, así que la gestión de egos requiera un grado más de tacto que cuando sólo eran novatos felices por ir con los mayores. Por eso Flick habló con Fermín, titular en Mallorca, inédito ante el Levante.
La temporada pasada no tuvo tanta abundancia, también por lesiones de larga duración como las de Ter Stegen, Marc Bernal, Christensen, Araujo o De Jong. Las dos ruedas de prensa previas a los dos primeros partidos oficiales del curso confirman el guion coral de Flick: “Tenemos calidad en muchas posiciones”, “cada jugador tiene una misión en el equipo”, “ lo más importante es la gestión”, “es un camino largo hasta final de temporada”, “para un entrenador es buena la competencia”, “está bien cubierta la plantilla y no es fácil elegir”, “no quiero perder a ningún jugador” o “los necesitamos a todos en una temporada que será dura”, revelan una reflexión.
También su defensa firme de la continuidad de Gerard Martín, Fermín o Casadó. Ante Mallorca y Levante, Flick agotó los 5 cambios en cada partido, 3 de ellos los hizo al descanso y el que menos jugó lo hizo 15 minutos. En sus dos primeros partidos de la Liga 2024-25, ante Valencia y Athletic, también agotó los 10 relevos, pero las primeras sustituciones fueron más tardías (minuto 64) y 4 de las 10 se hicieron entre el minuto 84 y el 90.
Dos alineaciones de Eric Garcia sobre Koundé y de Ferran Torres sobre Lewandowski avalan la voluntad de estimular la competencia, como la rotación de mediapuntas (Fermín, Olmo y Raphinha) y el esfuerzo por enchufar a Rashford dándole ya una titularidad, a diferencia de lo que pasó con Ansu marcan el actual guion: con todos, a por todo.
