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La ley del fútbol

Arrecia en la red social de Musk una dura y ruidosa corriente contra Ter Stegen que reclama su salida de forma desaforada. No se sabe si la mayoría son ‘bots’ o fans deseosos de un relevo en la portería a favor de Joan Garcia o de la marcha del alemán. En todo caso, muy mal si se trata de una campaña de acoso orquestada. De todos modos, tampoco debe confundirse un hostigamiento de redes sociales con la opinión argumentada y crítica con un portero que ha dado un rendimiento notable pero al que las lesiones, el paso de los años y una racha de inexplicables derrumbes en Europa han dejado también agujeros en el fuselaje.

Ter Stegen fichó por el Barça como gran apuesta de Zubizarreta para suplir a Valdés por apenas 12 millones, gestión que fue elogiada por el gran rendimiento del alemán en sus primeros años. En la campaña de su debut jugó la Copa y la Champions y ganó las dos. Pero ser titular en esos torneos, mientras en la Liga jugaba Bravo, le parecía poco. Y al año siguiente le echó un pulso al club y a Luis Enrique: o lo jugaba todo o se iba al City con Guardiola. Así, sin anestesia, a cara de perro.

El club priorizó la continuidad  del portero joven y el veterano se fue con Pep a Manchester, detalle que habla de su nivel top. Porque el Barça tenía dos grandes porteros pero Ter Stegen lo quería todo.

Y lo tuvo, pero ya no volvió a ganar la Champions, con debacles sonrojantes incluidas como las de Roma, Anfield y el 2-8 de Lisboa que le pillaron a él bajo palos. ¿Fue el peor en esos partidos? No. Pero tampoco fue el mejor, evitando alguna derrota. El resto de sus compañeros de naufragios fue desfilando, pero él sigue en el Barça. Y después de una dura lesión suya y de una gran temporada del equipo en que el lunar más evidente ha estado en la portería, el Barça va a fichar un joven y buen portero como Joan Garcia por sólo 25 millones. Un poco, lo que hizo con Ter Stegen en 2014. Y eso no es una campaña contra nadie, es gestión de plantilla. Es el fútbol. Es la vida. Unas veces llegas para suplir a alguien y alguien llegará para sustituirte a ti. Y sí, hay un contrato de tres años. Si Marc lo quiere cumplir, está en su pleno derecho. El mismo que tienen Deco y Flick de querer reforzar la portería. El entrenador decidirá quién juega. Y parece que lo tiene claro.

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