El Barça ha levantado por primera vez el título de la Superliga tras superar por 3-1 a GIANTX Pride en una vibrante final disputada este viernes en el Teatro Municipal de Torrevieja, que contó con una gran presencia de público. Este logro supone un paso más en la consolidación del FC Barcelona como una de las organizaciones más destacadas dentro del ecosistema competitivo nacional de los eSports.
No fue un camino fácil para los culés. La temporada arrancó con altibajos, pero poco a poco el equipo fue encontrando su mejor versión, clasificándose para la fase suiza con un récord de seis victorias y cuatro derrotas. En esa ronda, cayeron frente a UCAM Esports, pero se rehicieron con una notable racha en los playoffs: superaron a Veni Vidi Vici y Movistar KOI Fénix por 2-1, y a LUA Gaming por 3-1. En semifinales, lograron una ajustada victoria por 3-2 ante Los Heretics, lo que les permitió acceder a la gran final.
Enfrente tenían a un GIANTX Pride que llegaba como favorito tras dominar la fase regular con un contundente 8-1 y eliminar con solvencia a Heretics. A pesar de ello, el Barça supo imponerse cuando más importaba. Se llevaron el primer mapa por la mínima, perdieron el segundo de forma clara, pero recuperaron el control con una brillante estrategia en el tercero. Impulsados por ese impulso anímico, cerraron la serie en el cuarto juego. El catalán Sergio “Legolas” Vicente Gispert fue nombrado MVP de la final gracias a su liderazgo en las peleas grupales y su impacto decisivo en los momentos clave.
Este campeonato tiene un sabor especial para los azulgranas, que venían de quedarse a las puertas del título en las dos últimas finales —verano de 2024 e invierno de 2025— ambas perdidas frente a Heretics. Esta vez, el desenlace fue distinto y pudieron levantar el trofeo.
Ahora, sin apenas tiempo para celebraciones, el Barça se prepara para el EMEA Masters, torneo internacional que reúne a los mejores equipos regionales de Europa, Oriente Medio y África, y que comienza esta misma semana.
