Seguramente se vive mayoritariamente bajo el influjo del fútbol clásico en el que la alineación titular era lo más importante de un partido. Debía serlo. Hoy, con los cinco cambios por equipo, puede ponerse en duda. El peso de la titularidad es como un punto de caché, un nivel superior, aunque los partidos tienen muchas alternativas, demasiados detalles y mucho tiempo para cambiar muchas cosas.
Flick es posible que dude entre alinear de primeras a Ferran o Lewandowski, pero lo más seguro es que acabe utilizando a los dos. Hay pros y contras. Lewy sale de una lesión y Ferran ha cumplido de forma brillante la sustitución. Eso jugaría a favor de que Torres se alineara de inicio. Lewy es un hombre importante en el juego aéreo ofensivo, pero también defensivo, teniendo en cuenta que el Inter es peligroso en el balón parado y Ferran siempre ha respondido también como suplente. Eso iría a favor de que el polaco saliera al principio. Habría que estudiar bien los datos, pero en el terreno de las sensaciones parece que a Dani Olmo le va un poco mejor con Lewandowski que con Ferran, siendo compatible con ambos, sin duda. Ferran se mueve más y Lewy baja más balones. Hay que pensar, además, que el de hoy será un encuentro que podría tender a ser largo. La energía y las piernas de Fermín y Gavi serán importantes. El Inter vende que está muy preocupado por Lamine pero Inzaghi debe estar trabajando las transiciones para hacer daño al Barça, aparte de marcar al delantero blaugrana con dos hombres, como ya hicieron en el segundo tiempo de Montjuïc. El Barça saldrá más enchufado de inicio, seguro y tiene a Pedri y De Jong para manejar un mediocampo que deberá soportar la presión de un Inter muy físico. Flick pudo hacer que muchos titulares descansaran ante el Valladolid bastantes minutos. Ferran no jugó ni uno. Por eso parece que el entrenador alemán lo pondrá de salida.