El presidente de la UEFA y reconocido madridista, Alexander Ceferin, se fue anoche al Giuseppe Meazza a ver el Inter-Bayern. Ya debía saber que el Real Madrid de la propaganda era imposible que le remontase al sólido Arsenal de Arteta. El equipo de Vinicius, Mbappé, Rodrygo y Bellingham no solo no pudo darle la vuelta a la eliminatoria sino que incluso perdió el partido en su casa (1-2). El Real fue un equipo roto, Mbappé que llegó al Madrid para ganar lo que le falta (la Champions y el Balón de Oro) se borró cuando vio cómo terminaría el percal. Al final, el Barça, el Inter y el PSG pasaron a semifinales pidiendo la hora, unos más desesperadamente que otros. Pero sufriendo.
No fue el caso del Arsenal que ahora intentará llegar a su segunda final de la historia de la Champions. La primera la perdió contra ya saben quién. Eso sí, el Arsenal se jugará la temporada a tres partidos. En cambio, Barça, Inter y PSG son los tres equipos que todavía pueden conseguir el triplete. El Real Madrid y Florentino seguirán, un año más, con la asignatura pendiente de la triple corona. Barça, Inter y PSG tienen la Liga de cara (Luis Enrique ya ganó la suya), todas las opciones en la Copa y en la Champions se prevén unas semifinales igualadísimas.
Ayer, el Inter especuló con el marcador en el primer tiempo y, ya en el segundo, pasó de todo. Apareció Harry Kane para marcar en su primera aparición y, enseguida, remontó el Inter con dos goles de saque de esquina. Pavard, ex del Bayern, celebró el tanto (2-1) como si no hubiera mañana. En el minuto 95, el portero Sommer, otro ex del Bayern, atajó el cabezazo de Müller que llevaba el partido a la prórroga. El Inter será un hueso duro de roer.
