Cuestión de liderazgo
El Barça ha salido muy rápido a frenar la crisis del basket. Juan Carlos Navarro ya ha hablado, diciendo que la apuesta por Grimau era “radical” y ya han aparecido un par de nombres para reforzar la plantilla mientras suena una terna de sustitutos para el banquillo. La sección se ha visto este año afectada por una disminución en su presupuesto y la baja de Jasikevicius y Mirotic. Un equipo con un plus de liderazgo en el banquillo y en el campo se ha encontrado huérfano de ese carácter para competir al máximo nivel. Grimau es un buen entrenador pero en las antípodas de Saras y Willy Hernangómez, la presunta estrella del nuevo Barça, ha estado a años luz de Mirotic. Roger simbolizaba un tono de entrenamiento dominado por la discreción mientras Saras era la explosividad. Mirotic era un tipo de muchos minutos y capacidad para levantar los partidos y Willy se ha quedado lejos en minutos y decisión en un vestuario con problemas de relación.
Seguramente el Barça necesita ahora dejar de caminar por los extremos y buscar un líder de banquillo con personalidad, capaz de hacer que los jugadores crezcan en una sección limitada por el ‘fair play’. La opción de Xavi Pascual sería la más deseada, pero posiblemente sea la más lejana en el terreno económico. De los fichajes de esta temporada solo se ha salvado Parker, en un gran final de temporada, pero ni Brizuela ni Parra ni Hernangómez han aportado lo que en principio se esperaba de ellos (Ricky Rubio llegó más tarde). En una temporada en blanco nada acostumbra a salir bien y el Barça ha jugado grandes partidos, empezó muy fuerte, pero se ha ido deshinchando y el principal problema que ha tenido ha sido la falta de continuidad. La vocación del club ha sido actuar sin dilación y deberá mantener un equilibrio entre los deseos y la realidad de una economía poco boyante. La apuesta “radical” no ha funcionado y habrá que buscar alguna que no comporte tanto riesgo y mantenga más una línea de continuidad en el tiempo en lugar de transitar por las cornisas. El paso de liderazgos muy fuertes a un equipo sólido seguramente no se hace en un año, pero se ha de ver una evolución en positivo que esta temporada no se ha visualizado.