Se calcula que el Barça movilizará alrededor de 35.000 a 40.000 personas a Bilbao para la disputa mañana de la final de la Champions. Será la marea blaugrana más numerosa en un desplazamiento de fútbol femenino, muy cercana a las movilizaciones de Basilea o Sevilla, en Recopa y Copa de Europa. El Lyon apenas desplazará a 3.000 o 4.000 personas ya que su equipo masculino juega el mismo día la final de la Copa francesa ante el PSG. La Catedral será un fervor blaugrana para apoyar a un equipo que no acostumbra a defraudar.
El Barça no ha ganado nunca al Lyon, el gran dominador del fútbol europeo. Mañana hay una oportunidad. No es como la primera Copa de Europa en la que se enfrentaron en la que la diferencia era altísima. Hoy, el FC Barcelona está en disposición de competir al máximo nivel y de conquistar una Champions que cerraría un año espectacular, tras ganar los otros tres títulos en juego. Si la final de la Copa fue un paseo ante la Real, con un resultado (8-0) indigno para una gran competición, el último partido de Champions es el mayor reto al que puede enfrentarse este equipo con jugadoras determinantes y un modelo de juego auténtico y representativo del club.
No se entiende mucho que todavía quede un parón de selecciones y dos partidos de Liga por disputar, pero al menos en esta ocasión las futbolistas recibirán las medallas en lugar de tener que ponérselas unas a otras, como sucedió en la Copa con la lamentable organización federativa. Servirá también como un oasis para el club, inmerso en un final de temporada convulso, con el banquillo abierto en el masculino (también se abrirá en el femenino ya que se marchará Giráldez a Washington) y con nombres en las portadas a falta de la decisión final que se espera después del partido en Sevilla. El Barça quiere darle espacio al equipo de las Aitana y Alexia, que estrenará su flamante renovación, porque merecen ser el foco en otra temporada brillante. No va a ser nada fácil esta final pero todo el barcelonismo sabe que estas futbolistas van a competir al más alto nivel para llevarse el trofeo a Barcelona, arropadas por una impresionante marea blaugrana.