La actuación de Iñaki Peña ante el Atlético fue determinante. El joven guardameta, acostumbrado a vivir a la sombe de Ter Stegen, salió al campo a demostrar que el Barça puede estar tranquilo si se lesiona el alemán.
Varias fueron las intervenciones de mérito de Peña, que demostró que tiene nivel para defender una portería eminentemente complicada como la del Barça. El alicantino no defraudó y sacó varios balones envenenados, es especial una falta lanzada magistralmente por el exazulgrana Memphis a la escuadra que interceptó de manera sublime tras un salto colosal.
Tras el partido hubo euforia en el vestuario azulgrana y cuando apareció Iñaki Peña sus compañeros jalearon su nombre y le obsequiaron con un sonoro aplauso.
Mostrar comentarios